Caixanova inaugura su bodega de vino de Oporto y anuncia nuevas inversiones
SOCIEDAD
La entidad creará una marca de ribeiro, para unir a las que ya tiene de ribera y albariño Más de 100.000 turistas visitan cada año las instalaciones de Cálem junto al río Duero.
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Caixanova le ha cogido gusto al vino. La entidad gallega anunció ayer su intención de crear una agrupación de marcas vinícolas. Y el tercer jalón de ese camino hacia la consolidación en el sector quedó plantado ayer, con la inauguración en Vila Nova de Gaia de las nuevas instalaciones de Cálem, una de las bodegas históricas del vino de Oporto. La casa de caldos lusos se suma así a las otras dos grandes inversiones de Caixanova en el sector: una marca de ribera de Duero y otra de albariño. Y la relación entre Caixanova y los vinos no se quedará ahí. Según confirmó ayer el director general de la entidad, Julio Fernández Gayoso, la caja gallega se lanzará en breve al mercado del ribeiro, con la incorporación de una marca de nueva creación a su oferta de vinos. En cualquier caso, la joya de la corona de Caixanova en el sector seguirá siendo la bodega Cálem. Fundada en 1859, la famosa casa de vinos de Oporto se incorporó al patrimonio de Caixanova el 27 de marzo del pasado año, cuando la entidad gallega culminó un proceso de compra que comenzó en junio de 1998 con la adquisición del 21,4% de la bodega. La apuesta tras la absorción fue firme. La caja presidida por Guillermo Alonso Jaúdenes se apresuró a impulsar con fuertes inversiones un negocio con casi 150 años. Así se llegó al punto culminante, con la inauguración ayer de una reformada bodega en la que se invirtieron 6 millones de euros, para completar un total de 18 millones en el negocio luso. Ese dinero ha servido para rehabilitar el histórico edificio que alberga, junto al Duero, las barricas de las que salen cada año cuatro millones de botellas (con otros ocho millones de litros en los almacenes). Todo ello arroja una ventas anuales valoradas en 16 millones de euros, que sin embargo no son el principal atractivo de Calem. Imán para el turismo La marca bandera del vino portugués atrae cada año a más de 100.000 turistas, que se acercan a las bodegas de Gaia para degustar el caldo y conocer su proceso de elaboración. Por ello, Caixanova presentaba ayer su incursión en el sector vinícola luso como una apuesta destinada «a ofrecer nuevos servicios relacionados con el enoturismo». Entre ellos destaca una visita guiada por las instalaciones de Cálem, un espacio de 4.000 metros cuadrados en el que confluyen un auditorio, un museo del vino y miles de litros de caldo metidos en barricas de porte bíblico. El proyecto de Caixanova en Portugal continuará ahora con una nueva adquisición. El director general de la caja gallega explicó ayer tras la inauguración que en breve incorporarán al negocio una explotación vinícola de 350 hectáreas, que permitirá a Cálem obtener de uvas propias el 30% de la producción. Caixanova completará así un proyecto que ayer se convirtió en elogio para todos los presentes en la inauguración. Tanto el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, como el ministro de las Ciudades portugués, José Luis Arnaut, ensalzaron la compra de la histórica bodega lusa por una caja gallega como símbolo de la cooperación que debe impulsar la Eurorregión Galicia Norte de Portugal.