El hombre que se compró un riñón

Macarena Vidal WASHINGTON

SOCIEDAD

Un centro sanitario de Denver decidió, tras debatirlo durante dos días, implantar una víscera a un paciente que la había comprado en una página web a un desconocido

20 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Un hospital de Denver, en Colorado, llevó a cabo ayer el primer trasplante de riñón acordado entre donante y receptor por internet, después de dejar a un lado las dudas éticas. El receptor, Bob Hickey, de 58 años, se sometió ayer a una diálisis para prepararse a recibir su riñón nuevo, dos días después de que el cirujano encargado, Igal Kam, decidiera suspender la operación por dudas sobre lo apropiado de los contactos entre su paciente y el donante. Kam suspendió la intervención quirúrgica, prevista en un primer momento para el pasado lunes, tras enterarse de que Hickey, psicólogo y ex ejecutivo sanitario, había conocido al donante, Robert Smitty, de 32 años y residente de Chattanooga (Tennessee), a través de una página web en internet. MatchingDonors.com (Emparejamiento de Donantes), Smitty, conductor de camiones de profesión, dio su visto bueno para ceder uno de sus riñones al paciente de Denver, antes de llegar a conocerse. Sin beneficio económico Uno de los temores del hospital y de su Comité de Etica Clínica era que Smitty y Hickey se hubieran puesto de acuerdo para obtener algún tipo de beneficio económico del acuerdo, algo que está estrictamente prohibido por la ley de Estados Unidos. Pero Hickey asegura que no ha ofrecido dinero por el riñón y que tan sólo dará al camionero 4.500 dólares (alrededor de 5.000 euros) como compensación por los emolumentos perdidos al someterse a la extracción, sus gastos de viaje y algunos «gastos». Después de que ambos accedieran a firmar una declaración en la que aseguraban que ninguno se beneficiaría económicamente del trasplante, finalmente el Comité de Etica del hospital, reunido el martes, decidió autorizar la operación por «razones humanitarias». Las implicaciones éticas del suceso, indicó el hospital, se analizarán una vez pasada la intervención. La directora del centro médico, Mimi Robertson, dijo que le complacía «resolver esto rápidamente gracias a una excepción por razones humanitarias. Pero también es importante señalar que la donación de órganos sigue siendo objeto de un amplio debate nacional y son necesarias más respuestas», agregó Robertson. El emparejamiento de donantes a través de internet es un asunto que preocupa desde hace tiempo a los médicos, que temen que, dada la escasez de órganos disponibles y las largas listas de espera, convierta los trasplantes en un bazar cibernético y una subasta en la que gane el mejor postor, no el enfermo más necesitado. Smitty ha asegurado que acudió a la página web porque «quería ayudar a alguien. Acabó siendo el señor Hickey, y yo acabé siendo la persona que él eligió. Se supone que eso es lo que hace este sitio de internet, abre líneas de comunicación entre donante y receptor», ha dicho. El lunes, Hickey se molestó por la decisión de Kam de suspender la operación y el modo brusco en que se lo dijo.