MEDIO FERRADO
05 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LOS PADRES siempre han tenido entre sus preocupaciones una fundamental, cómo educar a sus hijos. Pero en otros tiempos era más sencillo que ahora, porque había una autoridad moral aceptada y con capacidad de sanción para los que se desviaban. En la actualidad nos estamos construyendo nuevos modelos éticos, combinando, como en la coctelera. Los diez mandamientos no dejan de ser una buena base. Quitando, desde luego, el sexto y el noveno (que ya había caído en desuso); los dos primeros, según creencias. No matarás sigue siendo un buen principio, aunque surgen dudas entre los partidarios de la guerra preventiva. A los mandamientos que quedan hay que añadirles un poco de ecologismo y otro poco de solidaridad. Pero entonces te coges un libro de autoayuda profesional de estos que triunfan en las listas de ventas y observas consejos como: «Nunca desveles tu hostilidad hacia un superior, espera a fortalecer tu posición», con lo que te das cuenta de que eso no es un código moral, es un manual como aquéllos que reclamaba Toshack para poder ganar la liga de fútbol. Parecerá duro, pero ahora el que quiere ligar ya no se compra poemas de Becquer, sino El arte de la guerra, de Sun Tzu. Tal como está el mundo, a nuestros niños ya no les debemos decir cuando los llevamos al cole: «Pórtate bien», sino «trepa lo que puedas, que algo siempre queda». La ética, en un libro de Aranguren que podemos leer al jubilarnos.