Hasta el cuello de cocinar

La Voz

SOCIEDAD

TOM HEVEZI

06 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Las mujeres ya lo sabíamos, pero ayer se conocieron cifras «oficiales» sobre lo mal que está la relación trabajo-ocio en las parejas españolas. Según un informe del Observatorio para la Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres, del Instituto de la Mujer la situación dista mucho de ser la ideal. Ya lo habrán leído ustedes, pero yo no he podido resistir la tentación al ver esta foto que les traigo hoy. Se tomó en Shanghái y no crean que es un acto reivindicativo, sino la presentación de utensilios de cocina en una feria del sector en China. Tal vez el desfile tenga un punto de protesta o simplemente se asume que las espumaderas y cazos nos tienen atrapadas. No en vano en España cada señora dedica cuatro horas diarias a limpiar su casita mientras que ellos sólo trabajan en el hogar 1,3 horas (lo de los hijos es igual: cuatro frente a dos). Es lógico, su mente está ocupada en asuntos de trascendencia mundial, como la capacidad del atractivo Mouriño para dirigir al Chelsea. Cambio de tercio porque me pongo de mal humor, así que lo voy a compensar con el amor: el del tenista australiano Lleyton Hewitt y su prometida, la actriz de culebrones locales B ec Cartwright . Resulta que ella está embarazada de tres meses (rumores dixit) y la boda será inminente (creo que le pidió en febrero que se casase con él). Me parece que no les he contado la historia de Lleyton y Bec, pero tiene su punto. Resulta que él salía con otra tenista, la belga Kim Clijsters , y su historia parecía sólida; sin embargo, alguien le presentó a Bec y automáticamente se lanzó al vacío y protagonizaron el romance del pasado verano, comidilla de todo el revisteo local. ¡Qué cerdo!, pensarán algunos. Pues no, en el amor no se puede estar por obligación. La fuente de Diana Del amor salto al desamor o, lo que es lo mismo, Diana Spencer . A la pobre no le sale bien ni lo que queda para la posteridad, como es su fuente en Hyde Park. Ayer se reabrió, creo que por tercera vez, al público. La fuente se inauguró en julio del año pasado nada menos que por la reina Isabel II. Sin embargo, al día siguiente de la apertura, el césped que rodea la fuente, realizada a ras de suelo, se inundó porque unas hojas taponaron el desagüe. Se volvió a abrir y en unos días tres personas resbalaron en las escaleras y resultaron heridas, por lo que de nuevo se clausuró. A ver cuánto dura esta vez antes de que pase otro desastre. Hablando de Diana, su hijo pequeño, el príncipe Enrique de Inglaterra, comienza mañana un duro período de formación en la prestigiosa academia militar de Sandhurst, donde estudiaron los reyes de media Europa ( Alfonso XIII y don Juan, entre otros muchos). Enrique, de 20 años, que será conocido en el centro como el oficial cadete Windsor , tendrá que acostumbrarse a un nuevo ritmo de vida marcado por la férrea disciplina. La cosa es tan dura y tan sin excepciones, que el joven Enrique se perderá la boda de su mejor amigo, Hugh van Cuntsem . Según un ex cadete «algunos alumnos están tan cansados que para no tener que rehacer la cama todas las mañanas se echan a dormir al suelo». Menos mal que Enrique se despidió del mundo a lo grande, con un safari junto a su novia, Chelsy . ¿Recuerdan a Jennifer Wilbanks, la novia que desapareció pocos días antes de su boda y que dijo que había sido secuestrada? Pues ha pedido perdón porque ella huía más de sí misma que del compromiso matrimonial con John Mason . Jua jua.