«Aquí vivimos en el bienestar, y allí, en la dictadura de la pobreza»

M. B. SANTIAGO

SOCIEDAD

Entrevista | Nicolás Castellanos Este sacerdote cambió Palencia por Bolivia para estar con los pobres. Hoy defiende una Iglesia mucho más cercana a los desfavorecidos

11 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Rompiendo con los esquemas al uso de la Iglesia más oficial, Nicolás Castellanos, tras trece años ejerciendo como obispo de Palencia, abandonó el diocesado, tal como había prometido, para volver a la base, cumplir con su idea de la renovación eclesial y, como Jesucristo, comprometerse con los pobres. Desde 1992, el ahora obispo emérito reside en un barrio marginal de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, donde el 60% de sus habitantes son pobres y el 40% viven en la miseria. Esta labor le ha valido el reconocimiento oficial con el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, y el ser una persona querida y reclamada en diversos ámbitos de la Iglesia, como el Foro do Feito Relixioso, que celebra en Santiago la revista Encrucillada . -¿No le ocasionó problemas tomar esa decisión de vivir con los pobres ni vio en usted la Iglesia un descarriado teólogo de la liberación? -No. Más que problemas, cierta dificultad, porque no es habitual este caso, pero en Roma me comprendieron y el Papa me aceptó la renuncia. -Pero ¿no le parece que la Iglesia aún vive tras el muro del miedo al comunismo? -Creo que eso está en parte ya superado. Antes, cuando uno se dedicaba al mundo de los pobres ya lo tildaban de comunista. Pero, por otra parte, es el núcleo del Evangelio. En el miedo de la Iglesia influye mucho esta creciente secularización que hay en todo el Norte, que nos hace caer en la tentación de mirar atrás. Pero aquí vivimos en la sociedad del bienestar y allí estamos en la dictadura de la pobreza. -Algún teólogo dijo que difícilmente puede evolucionar la Iglesia si la curia vive en palacio, rodeada de oro y plata. ¿No lo ve así? -En la Iglesia hoy tenemos una llamarada de luz y de calor que es el Concilio Vaticano II, que hace una aplicación del Evangelio a la situación actual. Esto se ve claro en América Latina, donde trabajamos codo a codo con luteranos y anglicanos, porque todos tenemos una causa común. -¿Después de quince años en Latinoamérica tiene la explicación de por qué es el continente con más desigualdades del mundo? -En Bolivia, el 70% son pobres, y allí ves claramente que hay varias causas: las tierras están en manos de unos pocos. Después, la corrupción se llevó siete mil millones de dólares de 1990 a 1997. Y otra causa es el bajo nivel escolar. Y eso que es el segundo país más rico de la zona.