La bandera pirata

JUANCHO MARTÍNEZ

SOCIEDAD

MEDIO FERRADO

18 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

PESIMISTAS españoles, emigrad. El país no sólo va bien: es que no para de mejorar. Se debate, entre otras cosas, la calidad de la educación. Hay manifestaciones. En una de las mayores, convocada por estudiantes, ondea sobre la masa manifestante una enorme bandera pirata, la bandera negra con la calavera y las tibias cruzadas. Afortunado país este en el que hasta los piratas reclaman enseñanza de calidad. Creíamos que el oficio de pirata era lo último, el que reunía a «la escoria de la sociedad». Pues ya ven cómo van los tiempos, que incluso los bucaneros exigen su formación y su oportunidad de llegar a la excelencia profesional. Porque hace falta algo de cirugía, para rebanar gañotes con xeito, y algo de topografía, para dibujar bien el mapa del tesoro, y nociones de ciencia política por si hay que ocupar algún gobierno caribeño. Piratas sí, pero con título. Otros lo ven de distinta manera. Creen que llega el fin del mundo, o por lo menos, el mundo al revés de José Agustín Goytisolo: «Había una vez un lobito bueno (miren cómo se defiende hoy al lobo frente a la barbarie de los cazadores) al que maltrataban todos los corderos, y había también un príncipe malo (Bin Laden), una bruja hermosa (Carmen Alcaide, la de Aquí hay tomate, que no vean cómo despelleja inocentes) y un pirata honrado (los susodichos que piden enseñanza de calidad)». Los que opinan así andan con agujetas en los brazos: no paran de santiguarse.