Superbowl sunday

BLANCA RIESTRA

SOCIEDAD

¿Qué impresión debe de producir tener el rostro de una muerta pegado a tus hocicos? Un hígado o un corazón son tolerables, pero el rostro es sagrado. Es aquello con lo que besamos, comemos, vomitamos. La mujer francesa trasplantada, en la portada de Le Monde es como un símbolo extraño de descenso. «Me alegro de tener un rostro como todo el mundo», afirma la francesa amagando una sonrisa. Y uno piensa: «Eso debe de querer decir alguna otra cosa bien estremecedora y esencial». Es Superbowl Sunday y en Washington ha muerto Betty Friedan, una de las fundadoras del feminismo moderno, la autora de la Mística femenina . Muere Friedan y queda en Nuevo México una resaca vaga que adorna las carreteras de rieles. Ha empezado el fútbol en las casas, acompañado de barbacoas y cervezas, y ayer, en el desierto de White Sand, no lejos de Roswell, resplandecía el cielo de blanca palidez atómica. Un día como hoy, 3 de febrero hace más de cuarenta años, el avión donde viajaba Buddy Holly y Ritchi Vallens se estrelló como un cohete luminoso sobre Iowa. Pasas Belén, Socorro, la Polvareda y justo antes de llegar a Truth or Consequences -ese nombre de juego de verano- se abre el lago de Elephant, donde el río Grande parece conversar con las montañas. Allá lejos está el Paso y Ciudad Juárez. Uno se pregunta si Von Arcimboldi vivirá en el párking de Elephant, en la ladera.