Entrevista | Michel Willaume Este francés, cuyos pasteles han degustado muchos famosos, vive en Barcelona y es internacionalmente reconocido por su trabajo. Ayer terminó un curso de tartas de Pascua en Marín
08 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?n grupo de 18 alumnos participaron esta semana en un curso, impartido por Michel Willaume en el taller gastronómico Atelier DTer, dirigido por la gallega Teresa Fernández. -Soy asesor y formador de pastelería. Me desplazo por toda Europa y Oriente Medio para asesorar a empresas, restaurantes y hoteles. Con Teresa he formado una amistad profesional y aquí me encuentro muy a gusto. Pascua está cerca y el huevo de chocolate es su pastel más representativo. He venido a dar las clases, usando las monas y el chocolate para hacer cinco pasteles. Me gusta trabajar donde hay interés como aquí y vendré a Marín dos veces al año. -¿En qué consistieron estas recetas? -Empleo las últimas técnicas de pastelería, sacando la máxima potencia del gusto y la mayor calidad en las texturas y la presentación. -La lista de sus clientes es larga. Háblenos de algunos. -Trabajé en 1986 en el hotel Matignon, residencia del primer ministro francés Jacques Chirac, para la preparación de las ceremonias oficiales. Era fácil trabajar para Chirac y un placer, porque le gustaba el chocolate y ésa era mi especialidad. Le encanta un pastel que se llama Carlota rusa. Allí también servía a Madonna y a Margaret Thatcher. Cuando trabajé en San Francisco, en el hotel de la cadena Ritz Carlton, pasaban muchas personas del mundo del cine y de la política, como Michael Jackson o Robert Redford. -¿Recuerda anécdotas? -Aunque hay algunos famosos que tienen sus cosas, muchos nos agradecían lo que se les había preparado. El más polémico fue Michael Jackson. Llegó en su autobús al hotel, entró por la puerta de servicio, nadie del personal pudo verlo, y supongo que le gustaron los pasteles, porque los platos volvían vacíos a la cocina.