MEDIO FERRADO
19 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.¿EN QUÉ se diferencia la vida en el campo de la vida en el ámbito rururbano ? Entre otros muchos aspectos, en la seguridad de las cosas y las personas. En la aldea de verdad, las casas están abiertas; los cerramientos son bajos (y de cualquier material, desde palés hasta somieres viejos) y hay perros que «dan á xente». En el hábitat del nuevo campo -las urbanizaciones o los dameros de chalés- las casas están cerradas, los cierres son altos, hay perros que se anuncian como peligrosos y también se anuncia la conexión del inmueble a una central de alarmas. En la aldea, la central de alarmas es el vecindario. La gente lo conoce a uno y a su coche. Si pasa un forastero, rápidamente nos informarán de su aspecto y de su actitud. En ningún lugar como la aldea estás acompañado por los ojos de vecinos a los que no ves. Así que si madrugas para ir a por piñas a un monte que no es tuyo, olvídate de las precauciones y de la ropa de camuflaje. A mediodía estarás retratado como mangante de piñas. La apertura de las fincas a la vista y el sentimiento de comunidad son el mejor sistema de seguridad rural. En la urbanización, los cierres son tan altos que si el delincuente sabe desconectar la alarma y el perro no es tan peligrosísimo como dice el cartel, ningún vecino lo verá; ni siquiera mirará, porque las tuyas de siete metros impiden la visión. Y además posiblemente tampoco quiera mirar, porque el vecino nunca le ayudará en tareas comunes. Les queda la seguridad de pago; y si falla, los tribunales.