«Mi madre iba camino de la cámara de gas cuando fue liberada»

Rubén Ventureira A CORUÑA

SOCIEDAD

ÓSCAR VÁZQUEZ

17 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?s la voz de la memoria de su madre, fallecida en Vigo en 1986. Ella, Mercedes Núñez, fue confinada por los nazis en el campo de exterminio de Ravensbrück entre mayo de 1944 y abril de 1945. Pablo Iglesias Núñez (París, 1949), afincado en Vigo, estará hoy (19.30) en A Coruña para contarlo. Será en la Fundación Paideia, en un acto organizado por el Ateneo Republicano. Se pasará el documental Ravensbrück, el infierno de las mujeres , de Armengou y Belis. Mañana (10.30 horas)repetirá en Socioloxía. -Unas cien. Era un campo de mujeres y niños. Durante la guerra, pasaron por allí 123.000 personas. Se calcula que murieron unas 92.000. -¿Cómo llegó su madre al campo? -Su peripecia vital es larga. Era catalana de origen gallego. Su padre nació en Bergondo y tenía una joyería en las Ramblas. Cuando cayó Barcelona, en febrero de 1939, la mandaron a A Coruña a organizar el PCE. En noviembre de ese año, la detuvieron. Pasó por varias cárceles, y en 1940 fue condenada por un consejo de guerra a 12 años y un día. -¿Por qué la condenaron? -Por auxilio a la rebelión. Después le dieron la libertad por un error burocrático, y huyó a Francia, donde pronto se incorporó a la resistencia contra los nazis. Llegó a ser sargento del ejército. La atraparon en mayo de 1944, y fue deportada a Ravensbrück. -¿Ha visitado el campo de exterminio? -El año pasado. Tenía tres zonas crematorias, dos cámaras de gas y un pasillo de fusilamientos. Al principio, allí no mataban, se seleccionaban las mujeres válidas para trabajar y, las que no valían, eran llevadas a campos de exterminio. -¿En qué trabajaba su madre? -En la fabricación de obuses. El campo tenía 60 fábricas anexas, de empresas como Siemens. Cuando ya no servían, las mataban. Mi madre iba camino de la cámara de gas, estaba destinada a ella, cuando el campo fue liberado. Tenía tuberculosis, escarlatina, escupía sangre... -¿Cuál era el peor momento del día? -Siempre hablaba del recuento. A veintitantos bajo cero, con nieve, las hacían formar durante horas. Las que valían, a trabajar. A las otras las mataban. Hacían recuento todos los días, incluso varias veces. También recordaba horrorizada a los niños muriendo poco a poco. -Cuando lee o escucha a alguien que niega el Holocausto, ¿se indigna? -Me quedo alucinado. Que el presidente de Irán niegue el Holocausto... Y, después de eso, lo recibe Chávez. -Por eso hay que mantener viva la memoria. -Por eso. Mi madre dio charlas hasta 1983. Todo lo que decía entonces sigue vigente hoy. Ahí están Irak o Guantánamo. Ves el telediario y cuando escuchas 60 muertos hasta te parecen pocos.