Europa sólo tiene un representante, el Coliseo de Roma La muralla china, Petra, el Corcobado, Machu Picchu, el Taj Mahal y Chichén Itzá, las elegidas
08 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El mundo ya tiene nuevas siete maravillas, aunque ya no son las del mundo antiguo sino las de moderno, tan moderno que incluye un monumento espectacular pero poco esperado: el Cristo Redentor de Río de Janeiro, el Corcobado. El resto de los nombres era más o menos fácil de acertar: la gran muralla china, el Machu Picchu en Perú, el Taj Mahal en la India, la pirámide de Chichén Itzá en México, la ciudad de Petra en Jordania y el Coliseo de Roma. La apuesta española, la Alhambra, ya se sabía sin posibilidades, aunque aún así causó decepción en Granada. Al final resultó ser un recorrido por todo el mundo -sólo faltaron África y Oceanía, que tenían en Timbuktu (la ciudad religiosa de Mali) y la ópera de Sídney sus únicas propuestas- con poco peso para Asia y creciente para América, con tres ganadores. A Europa -que competía además de con la Alhambra, con la acrópolis de Atenas, Stonehenge en Reino Unido, la plaza Roja de Moscú, y el romántico castillo de Neuschwanstein en Alemania- le quedó el consuelo de estar presente con el Coliseo. La gala se celebró con el boato de unos juegos olímpicos en Lisboa en una fecha tan mágica como la de ayer: 7 del 7 del 07 y aunque en el Estadio de la Luz sólo había 40.000 personas, este evento organizado por el millonario suizo Bernard Weber -quien creó la fundación New Open World Foundation- contó con cien millones de votos a través de la página web habilitada para la ocasión y por SMS. Con el dinero recaudado con esta iniciativa, Weber anunció que pretende restaurar en la medida de lo posible los budas de Bamiyán. Por si el dinero obtenido no le llega, Weber anunció ante los millones de espectadores de todo el mundo que lo veían por las 170 televisiones que retransmitían el evento, que va a poner en marcha otra elección similar, esta vez para elegir las siete maravillas de la naturaleza. Muchas críticas Pero a pesar de que ayer todo salió perfecto -o casi, porque uno de los invitados a la gala, el representante de la ONU, llegó tarde, poniendo en un aprieto al presentador, el actor Ben Kingsley- la elección de las maravillas no ha contado con todos los apoyos. La Unesco se desvinculó porque la selección le pareció sentimental pero no justificable objetivamente y porque deja fuera todos los que no tengan acceso a Internet; las autoridades culturales de Egipto no quisieron ni siquiera que las pirámides de Gizeh (única maravilla del mundo antiguo en pie) estuviesen ni en el sello conmemorativo; y hasta el director del Chichén Itzá -una de las seleccionadas- consideró que esta iniciativa fomenta la competitividad.