¿Sabía que...

Rubén Ventureira

SOCIEDAD

06 oct 2007 . Actualizado a las 21:15 h.

Hasta hace 150 años, los naturalistas creían que los percebes eran moluscos, como las almejas, debido a la confusión inducida por las «valvas» que constituyen la uña. El estudio de sus larvas demostró que pertenecían a los crustáceos.

Es un cangrejo degenerado. Se pega cabeza abajo a las rocas cuando finaliza su vida larvaria y vive así para siempre.

Los restos más antiguos hallados en Galicia se encontraron en los castros de Baroña y Santa Tecla.

La primera receta de percebe fue publicada en el siglo XVIII por Joseph Cornide de Saavedra. Se preparaba igual que ahora, paño para guardar el calor incluido.

En tiempos, fue alimento propio de las clases bajas de la costa. En los años cincuenta del siglo XX se empezó a desarrollar un mercado estable.

Que el percebe se usaba como abono para cultivos agrícolas es una creencia muy extendida. Pérez Cribeiro la refuta: «¿Qué sentido tendría capturar percebes para utilizarlos como abono existiendo otros productos del mar de acceso más simple y menos arriesgado? Otra cosa es que sobraran percebes, por no tener salida comercial, y que después de hacer una selección se tirasen a la tierra o a cualquier otro lado».

Los hay en todas las costas del mundo, pero la especie de percebe de las costas gallegas sólo está presente en Francia, Portugal, Marruecos y España. El nombre científico, «Pollicipes pollicipes», viene del latín «pollex» (pulgar) y de «pes» (pie), o sea, dedo pulgar.