El universo nació con defectos hace 14.000 millones de años, justo cuando las partículas empezaron a separarse del plasma candente surgido a partir del Big Bang. Pero uno de estos defectos cósmicos, una mancha fría, en concreto, puede aportar valiosa información sobre el universo primitivo. Así se asegura en una investigación de gran trascendencia mundial que saldrá hoy a la luz, en la que participan científicos españoles del CSIC. En una fecha mucho más reciente, hace entre 40.000 y 50.000 años, poblaban la Tierra unos individuos emparentados con el antecesor del hombre actual, el Sapiens , aunque supuestamente nunca llegaron a cruzarse. Mientras los segundos dominan ahora el planeta, los primeros se extinguieron sin que nunca se haya sabido muy bien cómo. De estos primitivos pobladores, los neandertales, se sabe ahora algo más gracias a otra investigación con participación española que revela que el tosco neandertal tenía mucho más común con el Sapiens de lo que hasta ahora se pensaba: entre ellos había individuos de piel clara y con el cabello rojizo. ¿Qué tienen en común estas dos investigaciones? Que las dos salen publicadas hoy en el último número de la revista científica Science , en un ejemplar con claro protagonismo español. Y lo hace el mismo día en que los editores de la publicación reciben el premio Príncipe de Asturias de Comunicación. Protagonismo hispano comparte honores con Nature , la otra gran revista científica que se publica el día anterior. Y, curiosamente, su último número también tiene un claro protagonismo español: ha dedicado la portada a la investigación del físico Pedro Echenique en la que se ha registrado, por primera vez, el transporte de electrones entre átomos en materiales sólidos en la escala del attosegundo (una millonésima de milésima parte de un segundo). Este hallazgo podría contribuir a desarrollar de forma decisiva la conocida como electrónica ultrarrápida, ya que?aumentaría casi 100.000 veces más la velocidad de la electrónica actual. Volviendo a Science , el estudio en el que participan Marcos Cruz, que trabaja en el Instituto de Física de Cantabria (centro mixto del CSIC y la universidad), y otros tres españoles ha descubierto un posible defecto cósmico que podría aportar información sobre el universo primitivo. La mancha, inusualmente fría en la radiación electromagnética más antigua del universo (la radiación de fondo cósmico de microondas), contradice la teoría estándar. «La radiación del fondo cósmico de microondas -explica Cruz- es la imagen más antigua del universo, de ahí que sea una de las herramientas más valiosas para entender sus orígenes. Si esta mancha es debida a una textura, esto nos permitirá discriminar entre diferentes teorías que siempre han sido propuestas sobre su evolución». No menos impactante ha sido la investigación del paleobiólogo del CSIC Antonio Rosas, que revela que entre los neandertales también había pelirrojos y con piel clara. El hallazgo fue posible gracias a la recuperación de un gen, a través de un hueso, que regula la pigmentación y el cabello en fósiles neandertales.