El experto aventura que el goteo de reses afectadas por la enfermedad de las vacas locas todavía se va a prolongar durante cuatro o cinco años en Galicia
10 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Juan José Badiola, catedrático de Sanidad Animal en la Universidad de Zaragoza y presidente del Consejo General de Veterinarios de España, se ha convertido en el auténtico referente de la enfermedad de las vacas locas en España. Fue la cara visible en plena crisis, a finales de los noventa, y ahora, cuando la situación parece controlada, aconseja no bajar la guardia. «Hay que mantener las medidas de control», asegura. -El pasado año hubo en Galicia 19 casos de vacas locas. ¿Hasta cuándo se mantendrá vigente la enfermedad? -Hay varias previsiones epidemiológicas, pero en principio yo creo que hay que esperar todavía unos cuatro o cinco años a que la enfermedad remita definitivamente. Lo que estamos viendo ahora es el resultado de lo que ha ocurrido en el pasado. -¿Por qué? -En una vaca, el período de incubación de la enfermedad puede ser de cuatro, cinco, seis, siete u ocho años. Si este período es largo, lógicamente la expresión de la enfermedad dura más. Lo que vemos ahora son los casos que se habían infectado antes o que tenían un período de incubación más corto. -También influye el momento en que llegaron a Galicia las harinas contaminadas que causaron la infección. -Yo he analizado como probabilidad más probable que la infección en las vacas de Galicia fuese a causa de las harinas de carne y hueso de origen portugués. Y Portugal tuvo muy tempranamente los primeros casos de EEB, en el 89 o el 90. -Pero las harinas se prohibieron en diciembre del 2000. -Hasta el momento, ninguna de las vacas infectadas nació antes del 2001, lo que quiere decir que consumieron harinas de carne y hueso antes de la prohibición. Lo que sería difícilmente explicable sería que hubiese reses contaminadas que nacieran después del 2001, aunque yo sospecho que puede ocurrir algún caso de este tipo. ¿Por qué? Ahí está el debate de la transmisión materna, como se ha demostrado con las ovejas, aunque en vacas todavía no se ha probado que esto pueda pasar. -Entonces, aún habrá que esperar para erradicar por completo el mal. -En el 2005 hubo 46 casos en Galicia; en el 2006, 30, y en el 2007, 19. Hay una tendencia claramente a la baja. Esto es indudable, pero, pese a ello, las enfermedades de este tipo no desaparecen súbitamente. ¿Qué pasará a partir de ahora? Que habrá muy poquitos casos cada año, pero va a tardarse tiempo hasta que haya cero casos. -Con la situación controlada, ¿se descarta que puedan darse casos de transmisión de la enfermedad a humanos? -No. Mientras haya casos de enfermedad espongiforme bovina hay riesgo. Esto es muy importante y es algo en lo que yo soy inflexible: las medidas de salud pública tienen que mantenerse como el primer día mientras haya casos. España, de hecho, es el país que tiene más prevalencia de casos en la UE después de Gran Bretaña. -¿Y con la gripe aviar la situación está controlada o el problema simplemente se mantiene aletargado? -En absoluto está superado y ni siquiera se puede decir que esté aletargado. Hay presencia de casos permanentemente, en animales y personas, incluso en países como Egipto, que está ahí al lado, y en donde el pasado año murieron nueve personas. El peligro no se ha conjurado en absoluto. Hace poco las autoridades chinas han confirmado que incluso se había dado una transmisión entre humanos. -¿Es un hecho aislado o existe riesgo de que se descontrole? -Lo preocupante es que esto se desboque, que el caso puntual no lo sea, sino que empiecen a aparecer más hasta convertirse en un problema incontrolable. Y esto no es ciencia ficción, existe un riesgo claro. La OMS ha predicho que la pandemia se va a producir; otra cosa es que nos sorprenda mejor o peor preparados. -¿España y Europa están bien preparadas? -En Europa, y eso hay que agradecérselo a la OMS, que lanzó la alerta, se han tomado medidas muy estrictas: se han hecho previsiones de que la enfermedad puede llegar, se ha preparado el sistema sanitario... Desgraciadamente, si la pandemia se produce, sus efectos más duros se van a notar sobre todo en los países pobres.