Una carrera que fue reconocida sobre todo en Europa

SOCIEDAD

07 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Isidro Parga Pondal, (Laxe, 1900) es una de las figuras científicas gallegas más notables del siglo XX. Su oscurecida y breve carrera académica en la Universidad gallega contrasta con el respeto y la consideración con los que fue tratado por las universidades del resto de España, principalmente, de Europa. A los 22 años finaliza sus estudios de Químicas en la Universidad Complutense de Madrid, incorporándose al año siguiente a la Universidade de Santiago, donde imparte docencia entre 1923 y 1936 como profesor auxiliar en la Facultad de Química.

En 1930 es becado por la Junta de Ampliación de Estudios para realizar su doctorado en Zúrich (Suiza). Sus profesores Niggli, Burri y Jakov, los fundadores de la Geoquímica en el mundo, lo elogian por su talento y preparación recomendando a su Universidad que le dé el apoyo que merece. Presentada su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid (1934), vuelve a Santiago y planifica la creación del primer Laboratorio de Geoquímica de España con el apoyo del Seminario de Estudios Gallegos y el Instituto de Estudios Regionales de la Universidad.

En 1935, la Fundación Nacional de Ensayos y Reformas autoriza el Laboratorio de Geoquímica, empezándose a trabajar en él a comienzos de 1936. La Guerra Civil interrumpe el proceso y Parga es expulsado de la Universidad por galleguista, miembro del Seminario de Estudios Gallegos y amigo de Castelao, prohibiéndosele el acceso a la facultad, donde deja todas sus pertenencias que, aunque repetidamente reclamadas, jamás le fueron devueltas. En 1940 es exonerado de todas las acusaciones, pero no vuelve a la Universidad y funda el Laboratorio Xeolóxico de Laxe, donde desarrolla, hasta su retiro en 1965, su vida científica y profesional (minería). Allí realiza el primer mapa geológico moderno de Galicia y codirige durante mas de 20 años la investigación de la geología gallega en colaboración con profesores de otras universidades europeas (Leiden, Montpellier, Zúrich, Liverpool, Münster, Nancy, Estrasburgo, Lisboa, Coímbra). Desde 1979 hasta la fecha su trabajo fue apoyado por Isaac Díaz Pardo y Sargadelos, gracias a cuya ayuda se edita en 1982 la más moderna cartografía geológica de síntesis de Galicia. En 1983 es nombrado doctor honoris causa por la Universidade de Santiago, falleciendo en 1986. La Universidade da Coruña, con el fin de recoger su legado, establece un convenio de colaboración con el Laboratorio Xeolóxico de Laxe en 1994, transformándolo en 1997 en el actual Instituto Universitario de Geología.