El juez acordó ayer dejar en libertad provisional al padre que amenazó y agredió el miércoles a la directora y a un jefe de estudios de un colegio de Vallecas (Madrid) y, como medida cautelar, le ha prohibido acercarse a menos de 500 metros al centro educativo y a los domicilios de los dos docentes. El titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid dejó en libertad provisional al acusado, bajo los cargos de lesiones y amenazas con que fue detenido, y también le prohibió comunicarse, por cualquier medio o método, con la directora y el jefe de estudios.
El suceso tuvo lugar el miércoles, cuando el padre, V.?A.?M., de 38 años, entró en el comedor del colegio público Loyola de Palacio, en el distrito de Villa de Vallecas, donde presuntamente insultó y amenazó de muerte al jefe de estudios y a la directora, tras lo que ambos denunciaron los hechos en la comisaría. Además, el hombre propinó supuestamente un empujón a la directora, que cayó al suelo, lo que le causó lesiones leves en la rodilla y la espalda. Según las declaraciones de los docentes, el hijo del acusado corría por el comedor y fue regañado por el jefe de estudios para evitar que se pudiera golpear con unas columnas. El chico contó el incidente a su padre y este acudió al colegio y entró en el comedor, donde se dirigió supuestamente alterado a ambos docentes.
Ayer, el juez tomó declaración, a puerta cerrada, al padre y a los dos docentes, que fueron también explorados por el médico forense de guardia. El magistrado no celebró un juicio rápido porque consideró necesario que se realicen más pruebas médicas a los implicados en el suceso y se tome declaración a otros testigos, con lo que el caso se tramitará por el procedimiento ordinario. La Fiscalía, por tanto, no ha formulado aún escrito de acusación, a la espera de la práctica de esas diligencias.
Sin embargo, la Comunidad de Madrid anunció que pedirá entre uno y tres años de cárcel y 2.000 euros de multa para el agresor, ya que quiere que se reconozca que ha habido un delito de atentado contra la autoridad en el caso de los dos docentes y una falta de lesiones en el caso de la directora del colegio público Loyola de Palacio.
María José Fuente, la directora del colegio, agradeció ayer el apoyo que está recibiendo por este «grave asunto». A las puertas de los juzgados de la madrileña plaza de Castilla, explicó que solo espera que «no vuelvan a ocurrir nunca más» hechos parecidos. «Quiero dar las gracias a los medios de comunicación, a la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) y al claustro de profesores del centro y a la Consejería de Educación por el interés y apoyo que han mostrado», concluyó la directora.