El Constitucional francés anula la tasa de Sarkozy sobre el CO2

Efe

SOCIEDAD

El impuesto de 17 euros por tonelada preveía subir desde mañana la gasolina y la calefacción de fuel

31 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno francés revisará el mecanismo de aplicación del denominado «impuesto sobre el carbono», medida estrella contra el cambio climático del presidente Nicolas Sarkozy, que iba a aplicarse desde el 1 de enero y que ha sido rechazado por el Consejo Constitucional. A dos días de su entrada en vigor, la alta instancia emitió su censura contra el impuesto aprobado por el Ejecutivo galo por considerar que impone una desigualdad en el tratamiento entre particulares y empresas, para las que se preveían exenciones en su aplicación. El portavoz del Ejecutivo, Luc Chatel, reconoció ayer que «el Gobierno toma nota de la decisión del Consejo Constitucional de invalidar el mecanismo del impuesto sobre el [dióxido de] carbono, pero Francia tiene que seguir al frente del combate a favor del medio ambiente». El primer ministro francés, François Fillon, ya adelantó el martes, después de conocerse el fallo del Consejo Constitucional, que presentará otro texto sobre ese impuesto el próximo 20 de enero, lo que retrasará varios meses la entrada en vigor de la nueva tasa. «Una inmensa bofetada» para el presidente Sarkozy, aseguró ayer el diario económico Les Echos acerca de la decisión del Constitucional, una expresión que también empleó el vespertino Le Monde, que consideró que el fallo es «un golpe político duro» para el presidente. «Después del revés internacional en Copenhague (donde se celebró la última conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático y no se fijaron objetivos concretos de reducción de emisiones contaminantes), Nicolas Sarkozy ve esta vez rechazada su estrategia nacional», agregó el diario. El presidente francés presentó en septiembre las modalidades de esa nueva tasa, pero insistió en que sería compensada con otras rebajas fiscales ante la reticencia de la opinión pública. «Hay que reforzar la fiscalidad que grava las actividades contaminantes y reducir la que pesa sobre el trabajo», dijo Sarkozy en un discurso para tranquilizar a los franceses, que en las encuestas dijeron estar mayoritariamente en contra de la tasa. Objetivos presupuestarios Ese nuevo gravamen, aplicable a particulares y empresas consumidores de combustibles fósiles, se había calculado en 17 euros por tonelada de CO2 (dióxido de carbono), lo que significaba, por ejemplo, un encarecimiento de 4 céntimos de euro por litro de gasoil, de 4,5 céntimos para la gasolina o una subida media del 8% en la factura de calefacción de fuel. El Gobierno francés reconoció que esas subidas de precios no se aplicarán desde mañana. Al presentar el pasado 30 de septiembre las cuentas del Estado para el año próximo, el Ejecutivo precisó que el nuevo impuesto generaría unos ingresos de 2.000 millones de euros y ahora este retraso en el cobro de la tasa pone en dificultades cumplir con los objetivos presupuestados. En el 2010 el Estado francés prevé que el déficit público, que se disparó hasta el 8,2% del producto interior bruto (PIB) este año, siga subiendo hasta el 8,5%. El rechazo de la tasa es además la segunda gran decepción que el Consejo Constitucional depara a Sarkozy, después de echar abajo la norma sobre la penalización de las descargas ilegales de contenidos en Internet.