Oleiros fue una gran fiesta multicultural

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA/ LA VOZ.

SOCIEDAD

La cantante china Sa Ding Ding sorprendió con su pop bailable, junto a una atrevida puesta en escena

08 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Todas las razas, todas las culturas, todos los pueblos. Y todos en armonía. Así se concibió la Festa dos Mundos y así se puso en práctica ayer, donde miles de personas respondieron a la llamada del Xacobeo en el acto musical más multitudinario de toda su programación.

Desde primera hora de la jornada, la playa de Santa Cristina en Oleiros (A Coruña) acogió un constante desfile de música, baile y teatro. Durante la mañana la organización estimó que alrededor de 6.000 personas habían participado en unos actos que iban desde danzas indias a espectáculos de clown, pasando por desfiles de ritmos sudamericanos. Destacaron de manera especial la formación Bollywood Hay Jo, que puso a bailar a varios centenares de personas a pie de playa, y los franceses Les Apostrophés, cuyo número entre el teatro, la magia y el mimo encandiló a los niños que acudieron a verlos al Parque de la Ilusión, una de las ocho zonas en las que se dividió el evento.

Por la tarde, el número se había ampliado notablemente. Aunque al cierre de esta edición todavía no existían datos oficiales, eran miles las personas que se dejaban perder en medio del laberinto multicultural propuesto.

El plato fuerte, la música del escenario principal, arrancó a las siete de la tarde. Ahí fue cuando Uxía dio los primeros acordes de su actuación, una hora de música tradicional gallega con el punto de mira en mil y un destinos. Respaldada por una banda con fuerte componente portugués, picoteó en el jazz, en el fado o en el tango. Y eso solo son tres de sus viajes musicales. Sobre las tablas la acompañó su amigo Xosé Manuel Budiño, que adornó con su gaita la actuación.

Tras Uxía llegó el turno de una de las artistas más exóticas del cartel, la china Sa Ding Ding. Su pase resultó sencillamente memorable. Como si de la Björk de la década pasada se tratase, sorprendió con una atrevida puesta en escena y un sonido arrollador. Su pop, ocasionalmente elaborado con un idioma inventado por ella para la ocasión, sonó tenso, colosal, bailable y, por momentos, hasta místico. El público, que en su pase ya rozaba las 3.000 personas, la obsequió con una merecida salva de aplausos.

Satisfacción

Poco antes del inicio del espectáculo principal, cuyo arranque estaba previsto a medianoche, el conselleiro de Cultura, Roberto Varela, mostró su satisfacción por el desarrollo del evento hasta el momento, restando importancia al número de asistentes. «Esta festa non está para bater ningunha marca de público nin instaurar un récord de asistencia, senón gozar todo o posible deste día de festa que abarca todos os público e todo tipo de xente».

Por su parte, el gerente del Xacobeo, Ignacio Santos, valoró el hecho de que en las actividades de la mañana y tarde participasen personas de todas las edades.