La batalla de Pasqual Maragall contra el alzhéimer, retratada en un documental por Carles Bosch

La Voz MADRID/COLPISA.

SOCIEDAD

12 ago 2010 . Actualizado a las 02:22 h.

Pasqual Maragall (Barcelona, 1941) tuvo la valentía de hacer público que padecía alzhéimer poco después de que le fuera diagnosticada la enfermedad. Desde entonces no se ha ocultado y ha dado la cara a pesar de los avances de esta temible enfermedad degenerativa. Un proceso que el político y su familia han permitido rodar al cineasta Carles Bosh. El resultado es Bicicleta, cullera, poma (Bicicleta, cuchara, manzana), un largometraje en formato documental que se verá en el próximo festival de cine de San Sebastián, en la sección oficial y fuera del concurso. Bicicleta, cuchara y manzana, las tres palabras que dan título a la cinta, son precisamente las que se utilizan en la exploración clínica de la memoria a corto plazo. El que fue presidente de la Generalitat de Cataluña, alcalde de Barcelona y crucial impulsor de los Juegos Olímpicos de 1992, anunció públicamente el 20 de octubre del 2007 que padecía el mal de alzhéimer. Tras el duro golpe, él y su familia plantaron cara a la enfermedad. Ochocientos mil pacientes La película de Carles Bosch recoge el proceso vital y la lucha de Pasqual Maragall y su familia contra una terrible afección que tiene tintes de plaga en nuestro tiempo, que ya afecta a 26 millones de personas en todo el mundo y, según las previsiones más pesimistas, podría multiplicarse por diez en poco tiempo. En España hay 800.000 pacientes diagnosticados y se sospecha que otros 200.000 padecen la enfermedad sin saberlo. Durante dos años, la cámara ha sido un testigo excepcional de la vida cotidiana de la familia Maragall, de la inteligencia, la sinceridad y buen humor con que han afrontado el desafío. Pasqual se deja retratar junto a su familia -Diana Garrigosa y Teresa Gómez Isla- y los médicos para dejar constancia del día a día de su lucha personal, mostrándose como un paciente excepcional y optimista.