La nieta del segundo oficial del «Titanic» cuenta que su abuelo le reveló hace 40 años que la responsabilidad del hundimiento fue del hombre que llevaba el timón
23 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los secretos de familia se pueden guardar durante generaciones, incluso si ese secreto tiene que ver con el hundimiento del Titanic. Louise Patten, nieta de Charles Lightoller, segundo oficial en la tripulación del Titanic la fatídica noche de 1912 en la que chocó con un iceberg y se hundió pereciendo en el naufragio 1.517 personas, ha contado por primera vez en una novela lo que realmente sucedió aquella trágica noche.
Según contó su abuelo a su esposa a modo de secreto, el culpable del hundimiento del trasatlántico fue el timonel, que viró la embarcación en el sentido contrario al que se le había ordenado. «En cuanto se vio el iceberg en la trayectoria del barco, se le pidió al timonel que lo bordeara por la izquierda, sin embargo, este, Robert Hitchins, se vio presa del pánico y giró en la dirección contraria», explica Patten. La novelista continúa diciendo que su abuelo, que en aquellos años pasó por ser un héroe, ya que fue el único oficial superviviente, mintió a los investigadores que buscaron la razón del naufragio, al decir que no sabía lo que había sucedido. Parece que el capitán y el primer oficial del Titanic indicaron a Lightoller la razón de lo sucedido y le pidieron que no dijera nada para salvaguardar la reputación de su timonel y de la compañía naviera.
El motivo de la confusión del timonel podría ser por lo diferentes que eran las órdenes que se daban para las embarcaciones de vapor y las de vela. «Estas últimas embarcaciones cuando uno quiere ir hacia un lado ha de girar la caña del timón hacia el lado contrario, con los barcos de vapor sucedía como sucede con un vehículo, que se gira hacia el sentido al que se quiere desplazar», explica Patten.
Desde el momento en el que se dieron cuenta del error, los oficiales del Titanic solo tenían cuatro minutos para rectificar el rumbo, y aunque lo intentaron, fue demasiado tarde.
El naufragio hubiera sido evitado en sus fatales consecuencias si la embarcación no hubiera seguido su marcha durante otros diez minutos, ya que se podía haber taponado la entrada masiva de agua por el casco roto y su rapidísimo hundimiento.
Lightoller fue un héroe durante la retirada de Dunkerque en la Segunda Guerra Mundial. Su mujer, Silvya, mantuvo el secreto por miedo a que la verdad afectara a la reputación de su marido, y fue esta quien le contó a Patten el secreto familiar. «Una vez muerta mi abuela y mi madre me di cuenta de que yo era la única persona viva que conocía este secreto», concluye.