Total admite que es el peor siniestro en una década

La Voz

SOCIEDAD

06 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Activistas de Greenpeace, a bordo del barco Koenigin Juliana, que pasó varias horas al límite de la zona de exclusión marítima, han detectado una capa aceitosa en torno a la plataforma siniestrada que pudiera estar relacionada con petróleo, aunque la información deberá ser confirmada tras el análisis de las muestras de agua recogidas.

La empresa Total, sin embargo, asegura que se trata de una capa condensada de gas ligero. «El condensado ligero no supone una amenaza significativa para las aves marinas u otras especies animales», según explicó un portavoz de la compañía. La empresa también ha calificado de «relativamente desdeñable» el impacto medioambiental de la fuga. Aún así, la compañía francesa ha reconocido que se trata del accidente «más grave» ocurrido en el mar del Norte desde hace al menos diez años.

«Muy grave»

Christian Bussau, un experto de Greenpeace que viajó en el buque que ha inspeccionó la zona marina siniestrada, aseguró también que el accidente es «muy grave» y que «Total debe empezar inmediatamente a taponar el escape o la polución no se detendrá».

En cualquier caso, la visión real de lo sucedido y de las medidas a tomar no se sabrá hasta que los especialistas que inspeccionaron ayer la zona emitan su informe. Es el primer examen que se ha realizado después del accidente. No se llevó a cabo con anterioridad debido al riesgo de explosión que podía existir en la plataforma.