«No soy un torero de moda»

SOCIEDAD

Padilla abre el cartel de la corrida de mañana en A Coruña.
Padilla abre el cartel de la corrida de mañana en A Coruña. e. cobo < / span>efe< / span>

El «Ciclón de Jerez» exhibirá su entrega en A Coruña y Pontevedra

02 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Su imagen se ha convertido en un icono desde que un astifino, de nombre Marqués, le perforó el moflete y se llevó por delante su ojo izquierdo en una mala tarde en Zaragoza. Juan José Padilla (Cádiz, 1973) evita hablar de la cornada, prefiere la palabra «percance», pero lanza un mensaje de optimismo: «Vivo el día a día, celebro cada mañana, porque nunca sabemos qué nos va a ocurrir al día siguiente», resume el Ciclón de Jerez, como era conocido en los cosos antes de convertirse en el Torero Pirata.

-¿Se siente más mediático tras su reaparición?

-En ningún caso. Yo no soy un torero de moda. Realmente, no pensaba torear tanto, pero, gracias a Dios, me encuentro muy bien físicamente, el cuerpo ha respondido bien y los empresarios han confiado en mí. También recibo muchísimo cariño de la gente. Lo percibo en todas las plazas y espero que se mantenga esa conexión con los aficionados a la fiesta. No busco un mayor eco mediático, solo quiero torear en busca de honor y pensando en hacer lo mejor posible mi trabajo.

-¿Hay afición en Galicia?

-Yo tengo un recuerdo muy especial. Con apenas trece años, debuté como novillero sin picadores en A Coruña en una plaza portátil. ¿Recuerdos? Todos. Los toros eran añojos, pero la experiencia fue espectacular. A esa edad no se te olvida nada. Fue una jornada muy especial y siempre es un placer regresar a A Coruña.

-Pero se dice que Galicia no tiene demasiada tradición.

-Yo creo que eso no es cierto. Hay una afición creciente en A Coruña, donde se están haciendo muy bien las cosas para recuperar la tradición. Y Pontevedra es una plaza muy consolidada, a la que todas las figuras del toreo están encantadas de acudir. Solo hay que ver los carteles, que cada año reúnen a los mejores del momento.

-¿Ha cambiado en algo su forma de torear tras la cogida?

-Estoy viviendo una etapa de mi vida que es muy especial por el reto que supone el retorno a los ruedos. Y estoy muy contento y orgulloso de como va saliendo todo. Percibo la emoción de los espectadores y ese cariño me parece el mejor premio.

-¿Ese suceso le ha vuelto más precavido?

-Para nada. Las cogidas forman parte de la profesión. Y hay que sobreponerse. El toro sale a embestir al torero y nuestra misión es esquivar. Tenemos que estar preparados para ello. Yo he aceptado mi percance como parte del trabajo y creo que no he cambiado. Mi toreo se basa en la entrega, en la mejor disposición y en el deseo de agradar a los espectadores. Disfruto de cada oportunidad que tengo de salir a la plaza para expresar el toreo que siento, y trabajo a diario para profundizar en ese modelo.

-¿Le gustaría decirle algo a los críticos con la fiesta?

-No tengo nada que decirles, solo pedirles el mismo respeto que yo les tengo. Somos muchos los que estamos trabajando para preservar una tradición de cientos de años, porque el mundo del toro es algo más que lo que se ve en la plaza.