El Nasutoceratops, recientemente hallado en Utah, era el dinosaurio con el apéndice nasal y los cuernos más grandes de su especie
05 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Nasutoceratops es la última especie de dinosaurio descubierta en el desierto de Utah (EE.UU.), donde habitó hace 76 millones de años, por lo que pertenece a la era cretácica. Su nombre procede de sus rasgos más característicos, la gran nariz (del latín nasutus) y la gran cornamenta que sobresale de su cara (del griego ceratops). Gracias a los restos encontrados, entre ellos una calavera casi completa, el cuello, vértebras y varias extremidades, se ha podido recrear su imagen. Los estudios han determinado que era un herbívoro, pesaba sobre tres toneladas, medía sobre 5 metros de largo y tenía cuatro patas.
Lo más destacable del espécimen era su cornamenta, tanto por su gran tamaño como por su colocación, ya que sale de encima de sus ojos y se curva hacia delante y hacia los lados, como los cuernos de una vaca. Tras el estudio también se ha llegado a la conclusión de que el desproporcionado tamaño de su nariz no está relacionado con el sentido del olfato, ya que sus receptores olfativos parecían estar situados en la parte posterior de la cabeza. En cuanto a su cornamenta, el doctor Mark Loewen, paleontólogo de la Universidad y del Museo de Historia Natural de Utah, considera que «los impresionantes cuernos del Nasutoceratops tenían más sentido como advertencias visuales, para demostrar dominio, que como armas para combatir».
El Nasutoceratops habitaba en el continente de Laramidia, en lo que hoy es América del Norte, un territorio muy diferente al actual continente, ya que estaba dividido en dos por un mar superficial que atravesaba desde México hasta el sur de Alaska. La isla de Laramidia se quedaba en la parte oeste y en el este estaba el continente conocido como Appalachia.
A principio de los años 60 se descubrió que un grupo importante de dinosaurios habían vivido en el actual desierto de Utah, y que había dos núcleos de vida, uno en el norte y otro en el sur. Así el territorio se convirtió en una mina de oro para los paleontólogos, ya que se han encontrado muchos fósiles de diferentes especies y demostrado que diferentes especímenes podían convivir en el mismo ecosistema. Eric Laund, investigador y descubridor de la nueva especie, considera que «el Nasutoceratops es un ejemplo maravilloso de lo mucho que queda por aprender del mundo de los dinosaurios. Hay muchos fósiles por descubrir en el desierto de Utah».
Aunque los restos fueron hallados en el 2006, el análisis exhaustivo finalizó recientemente, y las conclusiones han sido publicadas en la revista británica Proceedings of the Royal Society B. La calavera casi completa se expondrá de manera permanente en el Museo de Historia Natural de Utah.