El Reino Unido volverá a vigilar a la prensa tres siglos después

Guillermo Ximenis LONDRES / EFE

SOCIEDAD

Un nuevo órgano podrá imponer multas por malas prácticas informativas

31 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La prensa británica perdió ayer el pulso que mantenía con los partidos políticos sobre la creación de un organismo regulador de los medios escritos en el Reino Unido con capacidad para imponer multas por malas prácticas informativas. El consejo asesor de la reina Isabel II dio luz verde al texto acordado por conservadores, liberaldemócratas y laboristas para fundar un nuevo órgano de control con el que buscan evitar excesos como los que cometió el clausurado tabloide sensacionalista News of the World, que supuestamente pinchó los teléfonos de miles de personas (políticos, famosos y ciudadanos de a pie) para obtener exclusivas.

Diarios del país que se oponían a estos planes presentaron ayer dos recursos de última hora para tratar de detener el proceso, ante el Tribunal Superior de Londres y la Corte de Apelaciones, pero ninguno prosperó. The Guardian, Financial Times y The Independent están en desacuerdo con la propuesta, pero no se han alzado contra ella, mientras que rotativos de tendencia conservadora como The Times, Daily Telegraph y Daily Mail se han opuesto frontalmente a una iniciativa que interpretan como una injerencia en su libertad de expresión. Los periódicos discrepan sobre los poderes que tendrá el organismo, así como sobre quiénes deben integrarlo, y consideran que el Gobierno desoyó sus puntos de vista, que expusieron al Parlamento.

Para los rotativos, la ley supone una «inaceptable interferencia» en la tarea periodístico, mientras que los políticos estiman que la propuesta de los medios no garantiza la independencia del regulador. Así, la ministra de Cultura, Marie Miller, anunció recientemente el rechazo de la iniciativa de los diarios, si bien prometió incorporar algunas ideas al texto definitivo.

Carta de editores a Isabel II

El órgano de control para los medios escritos en el Reino Unido -que podrá imponer multas de hasta un millón de libras (1,17 millones de euros)- releva la obsoleta Comisión de Quejas de la Prensa, un órgano sin capacidad para sancionar ni para investigar a los medios tachado de ineficaz y corporativista. Editores de todo el mundo enviaron sin éxito una carta a la reina Isabel II para tratar de frenar la legislación. «La libertad de expresión ha estado en los siglos XX y XXI en el centro de los compromisos internacionales de Gran Bretaña, de su liderazgo al frente del mundo libre y de su reputación internacional como una democracia liberal», advertían en la misiva.