«A los niños enfermos de cáncer les explicamos qué les pasa a través de juegos con personajes ficticios»

nacho blanco REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

La psicooncóloga participará en una jornada informativa el día 11 de diciembre en la que dará una visión global de la atención psicosocial a los pacientes

03 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La psicóloga Magali Dousson participará en la Primera Jornada sobre Psicooncología de Galicia que organiza la Fundación María José Jove, el 11 de diciembre. Una charla en la que Dousson y otros expertos darán una visión global de la atención psicosocial a los pacientes con cáncer.

-¿Cuál es la tarea de un psicooncólogo?

-Tiene tareas múltiples de asistencia a los pacientes. Lo ideal es que el enfermo pase del médico al psicooncólogo para determinar la capacidad psicológica con la que se enfrenta al cáncer. También, ayudar al personal sanitario. Cada vez son más los profesionales que acuden a la consulta para buscar apoyo.

-¿Conviene que todo paciente sea tratado por un psicooncólogo?

-No creo que sea obligatorio, pero sí importante que un paciente diagnosticado pueda tener una evaluación para prevenir futuros problemas de personalidad, sociabilidad, y dar así herramientas para que utilice sus recursos contra la enfermedad.

-¿Y qué papel juegan en el proceso los familiares?

-Tienen un papel fundamental porque al enfermar una persona hay un cambio de rol. Como ejemplo, si una mujer de 35-40 años con dos hijos sufre un cáncer de mama, su pareja y demás familia van a tener que asumir los roles que ella desempeñaba. Necesitan por tanto ayuda y apoyo no solo psicológico, sino de todo el personal. Los familiares a veces son los grandes olvidados, pues tienen que tomar las riendas de la vida y, a menudo, no se dejan ayudar hasta el final del proceso.

-¿Qué tipo de ayuda realiza?

-Es fundamental escuchar. Y lo más importante es no negar el sufrimiento. Una de las frases más fáciles es decir: ¡tranquilo, todo va a salir bien!, y eso es demoledor para ellos, porque sienten que se le niega la realidad. Si reconoces su sufrimiento, luego es más fácil poder encontrar soluciones.

-¿Cómo actúa con niños?

-Con ellos se utiliza una metodología con juegos, a través de psicolibros que explican qué les sucede con personajes ficticios. Además, se hace mucha psicoeducación para los padres. Aunque con cada niño es diferente, dependiendo de la etapa en la que se encuentren. Los niños son más receptivos porque no saben quiénes somos, no tachan a los psicólogos de loqueros...

-¿Y cómo proceder ante un enfermo terminal?

-Ayudamos por partida doble a enfrentarse a la muerte y sus temores. Tanto el moribundo como la familia necesitan despedirse. Por eso, hay que perderle el miedo a hablar de la muerte.

-¿Cree que es tan necesario hablar de ella?

-No debe ser algo tabú. De hecho, se habla de «muerte seca» porque en la actualidad se trata de esconder y no se habla de ella.

-¿Le afecta a una psicooncóloga, la dureza de su trabajo?

-Nosotros necesitamos también supervisión de otros psicólogos, porque el contacto con los enfermos de cáncer afecta y te toca de lleno.