«El hospital es para los casos graves»

La media de pacientes atendidos en urgencias se dispara estos días; sanitarios piden que no se abuse del servicio


Redacción

La onda epidémica de la gripe continúa poniendo en jaque a los servicios sanitarios de Galicia y sitúa ya al límite de ocupación los centros hospitalarios, donde los equipos de urgencias hacen un sobreesfuerzo para tratar de atender no solo a los afectados por el virus estacional, sino y sobre todo a las complicaciones asociadas a una enfermedad que puede descompensar y mucho a los colectivos más sensibles,sobre todo a los mayores con patologias crónicas previas. Es por eso que las llamadas a un uso racional de los dispositivos asistenciales se suceden, de cara no solo a poder responder a la demanda, sino también a evitar que se propague todavía más la epidemia por el contacto con entornos en los que se concentran infectados.

«A veces el primer y único contacto con el sistema es a través de urgencias hospitalarias y no debería de ser así: lo lógico y adecuado es dejar el hospital para casos graves, acudir solo cuando tengamos una complicación y previa valoración e indicación de un facultativo de otro nivel asistencial», subraya Antón Fernández, director médico del área sanitaria de A Coruña y Cee.

Según los datos que maneja el Chuac, se ha constatado que al menos uno de cada tres pacientes no tendría que acabar en un servicio hospitalario de urgencias, ya que hasta el 35 % de los que acuden no reúnen criterios de gravedad que harían pertinente una atención especializada. De hecho, solo el 1 % de los enfermos recibidos se enmarcan en el grupo de prioridad absoluta, con exigencia de atención inmediata, otro 7 % forman parte según la clasificación del triaje, en el grupo de muy urgentes, y un 55 % son urgentes.

Sobre la posibilidad de que los retrasos en Atención Primaria, donde también acuden estos días más pacientes y las quejas por falta de sustituciones son una constante, estén repercutiendo en que la población opte por acudir a los hospitales, la Administración recuerda que se han establecido programas de atención a la demanda sobrevenida fuera de las agendas de citas programadas y, además, funcionan también los Puntos de Atención Continuada más allá de los horarios habituales de los centros de salud.

En el edificio central del Chuac la semana pasada se superaron los 400 pacientes diarios enurgencias, cuando la media habitual de adultos se sitúa por debajo de 350, con un incremento progresivo de la demanda que, además, coincide con un aumento en hasta 5 puntos de la tasa de ingreso, que se sitúa ya en el 20 %. Aunque durante el fin de semana (del viernes al domingo) se redujo la llegada de emergencias, en solo tres días tuvieron que ser hospitalizadas en planta 205 de las personas que llegaron a urgencias, lo que da idea de la presión de ocupación del centro. Todavía lejos de las cifras de la epidemia del 2018, la más virulenta de los últimos años, para tratar de gestionar el volumen de usuarios, el Chuac aplica el plan de contingencia de la gripe, con la realización de tests rápidos para esta dolencia, separación de los circuitos y aislamientos para evitar contagios y priorizar atenciones, y la apertura de plazas de ingreso en centros como el Hospital Abente y Lago o la duplicación de camas en determinadas unidades del Sanatorio de Oza. Junto al refuerzo de personal, también se llevan a cabo otras medidas, como la potenciación de pacientes en Hospitalización a Domicilio y la derivación de enfermos de urgencias a consultas rápidas de Neumología o Medicina Interna a través de citas preferentes.

«En situaciones de apuro siempre se generan incomodidades y retrasos», añade Fernández, quien, además de hacer un llamamiento a «hacer un buen uso de los recursos disponibles», insiste en «valorar y agradecer» el esfuerzo de los trabajadores para dar respuesta adecuada, priorizar la asistencia «y evitar que los menos graves alteren la asistencia a los realmente urgentes».

 En Vigo, actividad frenética

Las urgencias de Vigo también han vivido un fin de semana muy intenso. Después del festivo de Reyes, todos los días se registraron más de 60 casos más que la media. La situación se complicó el viernes, cuando llegaron a las puertas del Hospital Álvaro Cunqueiro 468 personas adultas, más los niños (por encima del centenar) y las embarazadas (son unas treinta al día). Ese día, las urgencias tuvieron que reforzar personal. Es cierto que el fin de semana bajó la afluencia y se situó por debajo de la media; pero como el hospital venía de una semana muy intensa, la dirección del área sanitaria tuvo que habilitar más camas en el Cunqueiro y en el Meixoeiro. El sábado y domingo crecieron las urgencias pediátricas. Si el viernes atendieron a 102 niños menores de quince años, el domingo ya eran 188. Ayer, la actividad volvía a ser frenética en las urgencias y se esperaba que el día terminase por encima de los 400 enfermos atendidos solo en el departamento de adultos. Fuentes del servicio aseguran que ya se están viendo gripes, pero que no todo el incremento de la actividad se debe a esta enfermedad. De momento, la mayoría la copan los virus respiratorios, esos que suelen provocar catarros que popularmente se siguen confundiendo con la gripe. Pero en este caso no se trata aún de la influenza.

Los expertos piden no abusar del servicio de urgencias de hospitales y también de los PAC. «Por ter mocos e levar tres días con conxestión non é para ir ao PAC. Pode valer para consultar co médico de cabeceira, pero non para ir por urxencias; e iso pasa moito, moita xente vén cun catarro», explica Manuel Dacosta, médico coordinador del PAC de Ourense. Entiende que se debe sobre todo a la falta de cultura sanitaria, y también a la tendencia de la sociedad de buscar los síntomas en Google «e despois pensar que temos a cousa máis grave que se nos pasa pola cabeza», destaca el médico. «Non hai que alarmarse por calquera síntoma, hai que aplicar un pouco de sentidiño», resalta. Pone como ejemplo que un grano en la mejilla no tiene que ser un tumor, como a veces tiene que escuchar, «senón que pode ser simplemente unha picadela dun mosquito ou que te rascaras durmindo, e iso non precisa a atención urxente que o paciente pretente».

Asegura que a mucha gente tienen que decirle en urgencias que lo que tiene puede esperar 24 o 48 horas para que lo pueda ver su médico de cabecera, que es también quien hará el seguimiento en los casos en que necesiten una segunda consulta. «Nós solucionamos un problema puntual, pero non facemos un seguimento; e aínda que moitas veces os doentes saen de aquí cun diagnóstico e un tratamento que xa non precisa revisión, noutros casos fai falta seguimento, e ese vaino facer o médico de cabeceira, que é tamén a persoa coa que o paciente ten máis confianza», explica.

La afluencia de urgencias en el Chus también está siendo mayor de lo habitual, con un elevado índice de ingresos (el 18 %), lo que ha obligado a la gerencia a habilitar espacios a mayores, en concreto 20 camas repartidas en el Gil Casares y en el Clínico, así como a contratar a doce enfermeros. Hay trece enfermos con gripe en el hospital. Fátima Nercellas, médico del sindicato O’Mega, señala que tienen «18 pacientes graves en pasillo de entrada, deteriorándose, por falta de sitio; la sala de observación tiene 21 pacientes pendientes de ingreso; y sigue habiendo plantas cerradas.

Información elaborada por R. Domínguez, Á. Paniagua, M. Cobas y E. Álvarez

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