Ana Gil, secretaria del Círculo de Mediación de Galicia: «La mediación es más satisfactoria y menos agresiva que acudir a un tribunal»

SOCIEDAD

Los regímenes de visitas, problemas vecinales y con el alquiler son algunos de los conflictos que repuntan por el confinamiento
15 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Más de medio centenar de abogados y profesionales de otras disciplinas como economistas, educadores sociales o psicólogos integran el Círculo de Mediación de Galicia (CIMEGA), una entidad que nació en el año 2014 con el objetivo de promover la intervención de la mediación extrajudicial. Ahora, en tiempos de confinamiento, su labor se ha vuelto crucial para intervenir en los conflictos que repuntan por el miedo a la pandemia del coronavirus y sus consecuencias sociales. «Nuestra intención es que el ciudadano conozca que tiene formas de resolver los conflictos sin necesidad de acudir a los tribunales, de una manera, quizás, menos agresiva y más satisfactoria, porque es más personalizada», explica la secretaria de la asociación, Ana Gil.
—¿Qué es la mediación extrajudicial?
—Es aquella que pretende adelantarse a un procedimiento judicial para buscar una solución negociada. Que el procedimiento judicial sea solo algo instrumental para documentar el acuerdo.
—¿Cómo surgió la idea de proponer su mediación voluntaria durante el confinamiento?
—Nos enteramos de que el Concello de A Coruña estaba propiciando actuaciones de voluntariado durante el confinamiento y nos pusimos en contacto para proponerles este proyecto de mediación para resolver aquellos conflictos que se planteen durante el confinamiento. La gente puede pensar que su problema ahora no es prioritario, puede sentirse sola, pero hay otra forma en la que se le puede ayudar.
—Y, ¿cómo se pone en marcha?
—Las llamadas se reciben en el teléfono 010. Hace un filtro inicial y nos las deriva a nosotros. Desde que empezamos la semana pasada llevamos una treintena de derivaciones. También nos pueden contactar por el correo cimega@cimega.org o los teléfonos 981 919 333 y 666 236 637.
—¿Cuáles son los principales problemas que plantea la gente?
—Temas de regímenes de visitas, problemas vecinales y entre propietarios e inquilinos.
—Por ejemplo, en la cuestión de regímenes de visitas, ¿se están incumpliendo?
—Suele ocurrir que alguno de los progenitores, normalmente porque tiene miedo al contagio de los niños o al de sí mismo, quiere interrumpirlo o posponerlo. Y el progenitor no custodio, en unos momentos tan difíciles, quiere ver a sus hijos también. Lo que hacemos es hablar con ambas partes y buscamos una solución personalizada, que se ajuste a todos. Los problemas tienen muchísimas posibles soluciones y entre ellas habrá alguna satisfactoria para todos los implicados.
—¿Crecen los problemas entre los vecinos?
—Están surgiendo problemas con la cuestión de los horarios y el ruido. La gente está todo el día en casa, se aburre y hace actividades más ruidosas de lo habitual, a horas más intempestivas y todos los días de la semana, porque vivimos en un eterno domingo.
—Apunta también a problemas de alquileres.
—Hay gente que, además de las posibilidades que dan los decretos del Gobierno, necesita soluciones más personalizadas. Recurren a nuestra ayuda para ver si es factible encontrar un término medio. En la mediación no se trata necesariamente de que cedan las dos partes, puede ser una de las opciones, pero lo primordial es buscar una solución alternativa que no suponga la cesión de nadie.
—Vuestra intervención en todos estos problemas es voluntaria y con los medios que disponen desde sus casas.
—Los miembros estamos dispersos por nuestras casas así que echamos mano del teléfono móvil, WhatsApp, el correo electrónico, Skype... Recabamos la protección de datos y empezamos. Nuestra intención es que el ciudadano conozca que tiene formas de resolver los conflictos sin necesidad de acudir a los tribunales, de una manera, quizás, menos agresiva y más satisfactoria, porque es más personalizada.
—¿Y si no se cumple lo acordado?
—La solución se puede elevar a escritura pública, si así lo desean; se puede homologar; o se puede recoger simplemente en un documento privado entre las partes. Lo que tiene la mediación es que como el acuerdo es beneficioso para ambas partes, tiene un grado de cumplimiento mayor que las resoluciones judiciales que se imponen.