Un abogado tecnológico: «Habrá juntas de socios telemáticas y testamentos por Skype a causa del COVID-19»

e. v. pita VIGO / LA VOZ

SOCIEDAD

MIGUEL VILLAR

Amadino Pereira, de Xurisgal Abogados 4.0, prevé imponer «netetiquetas» a los asistentes a una junta telemática que prohíban votar desde la cama. Y desvela que algunos clientes «se quedan sin hacer su última voluntad» en tiempos de pandemia.

24 abr 2020 . Actualizado a las 12:57 h.

Se acerca junio, época de las juntas de accionistas. En medio de una pandemia global, las empresas se plantean cómo van celebrar la reunión anual si persiste el confinamiento.La solución ya está en manos de los abogados expertos en tecnología. La crisis del coronavirus ha obligado a expertos juristas a pagar rescates para salvar empresas ciberatacadas, grabar testamentos digitalmente, legar por Skype, y organizar juntas generales de empresa por videoconferencia, Este es el nuevo horizonte tecnológico que llevará a imponer «netetiquetas» como la de no entrar en una multiconferencia desde la cama. El COVID-19 ha puesto del revés el mundo de Derecho e incluso trastocado símbolos como la mesa de juntas.

El letrado Amadino Pereira, de Xurisgal Abogados 4.0, dice que el confinamiento y de las medidas legales de limitación de movilidad ha impuesto al mundo del Derecho el cambio de sus usos y ritos habituales, incluso en la celebración de las juntas de las sociedades de capital, a las que debe asistir un notario para certificar los acuerdos. El problema ha surgido con el confinamiento y los abogados han ingeniado nuevas fórmulas basadas en Internet y las videoconferencias.

Explica Amadino Pereira que la presencia de notarios son clave en estas reuniones de la cúpula porque los socios adoptan acuerdos que afectan a obligaciones legales o a decisiones estratégicas que, «en no pocas ocasiones, son celebradas bajo la tensión del disentimiento, de los intereses contrapuestos de los miembros o de las ópticas divergentes sobre el futuro de la empresa».

Con o sin presencia notarial, estas tradicionales y obligatorias juntas, se celebran muy a menudo en torno a una mesa, «elemento muchas veces decorativo» en las oficinas salvo cuando hay consejos de administración o la junta general ordinaria, a la que deben asistir, presentes o representados, todos los socios y, por ello, «elegida con esmero», pues se erige como signo de todo el poder y distinción, y es el escenario de la suscripción de los acuerdos más trascendentales.

Pero el confinamiento ha cambiado todas las tradiciones de las mesas de junta. «Esta práctica mercantil se va a ver afectada por las extraordinarias limitaciones que impone la obligada distancia social de seguridad, y la limitación de movimientos derivada del estado de alarma». Pereira señala que, para estos casos, un real decreto ley dictado con ocasión del estado de alarma ( 8/2020 ), posterior al declarativo de este último, «nos va a permitir celebrar estas juntas a distancia».

Pereira explica que ya se pueden usar para las mesas de junta los medios telemáticos, como la videoconferencia o la conferencia múltiple, de modo tal que cada socio, incluso sus asesores, representantes o cualesquiera personas con derecho a asistir, hasta el notario que levante acta, si se le hubiera requerido, podrán seguir, debatir y votar el orden del día desde sus respectivos lugares de permanencia, ya sean casas u oficinas. «Y ello incluso aunque no lo contemplen los estatutos sociales».

Según este letrado experto en derecho tecnológico, «para ello bastará con que el secretario de la junta pueda reconocer la identidad de los participantes, y que estos se reconozcan dotados de medios técnicos suficientes». Pereira califica las juntas telemáticas como «un nuevo horizonte tecnológico del desarrollo de actos de trascendencia jurídica». 

Hasta ahora la junta telemática adaptaba el modelo tradicional de asistencia y comparecencia personal y física, «y bien cabría poder esperar que esto que algunos probaremos de forma novedosa con esta crisis, de evidenciar ventajas extrapolables de la misma a otras circunstancias ajenas a la pandemia». Pereira cita, por ejemplo, que los socios por su mala relación personal pudieran no desear compartir espacio físico para la toma de acuerdos, «Probablemente, acabarán desplazando a esta mesa de juntas que, poco a poco, pudiera ir quedando arrinconada a un lugar de menor protagonismo».

El abogado concluye que, ya solo queda, por tanto, pedir a los socios que «teleasistan» a estas juntas por videoconferencia, «lo hagan con el preciso decoro, y no les pase como a una abogada que participaba en una vista desde su cama», o a otro que lo hacía estrafalariamente vestido en un juicio.

Testamentos por Skype en tiempos de pandemia

Los abogados tecnológicos también han explorado la posibilidad de hacer testamentos por Skype durante la epidemia. «A nadie de nosotros nos va a extrañar, con todo lo que estamos viendo y padeciendo, que el confinamiento haya sorprendido a más de uno sin haber hecho testamento, y que alguien se vea en la urgencia de otorgarlo, ya sea bajo criterio meramente preventivo o de prudencia, por lo que pudiera pasarle, queriendo disponer a voluntad de su legado», dice Pereira. Señala que la persona podrá hacer testamento en casa bajo tres modalidades, unas que exigirán la presencia de testigos, y una tercera libre ella, pero, en cualquiera de los casos, prescindiendo de la autorización notarial. Una de las posibilidades es hacer testamento por Skype, un programa de multiconferencias.

«Habrá sido casualidad, pero hasta tres personas nos preguntaron en lo que llevamos en estado de Alarma en Xurisgal Avogados 4.0, cómo podrían hacer testamento, en una ocasión el propio testador, y en las otras dos, sus hijos», dice. «Y hay gente, a nosotros nos pasó con un cliente, que se queda sin hacer su última voluntad», añade.

Pereira recalca que las singularidades de las que podría estar dotado un testamento otorgado en tiempo de pandemia, porque los afectados se verían privados de hacerlo ante notario. «Son formas extraordinarias, dotadas de unas formas muy específicas que, por la seguridad del testador, únicamente deberían ser recurridas cuando no exista la posibilidad de hacerlo notarialmente, como puede ser en el actual estado de alarma», explica.