El toque de queda que Galicia lleva diez días debatiendo

Parte del comité clínico que asesora a la Xunta avala la medida y otra apuesta por restricciones quirúrgicas

En Santiago (en la imagen) y otras localidades no se podrá consumir dentro de bares y cafeterías, solo en las terrazas
En Santiago (en la imagen) y otras localidades no se podrá consumir dentro de bares y cafeterías, solo en las terrazas

santiago, vigo / la voz

El debate que hoy se dará en el consejo interterritorial de sanidad no es nuevo. No lo es en Europa, que desde hace unos días está decretando la medida para intentar frenar el avance de la segunda ola epidémica, y no lo es tampoco en Galicia. La posibilidad de establecer un toque de queda se lleva debatiendo desde hace unos diez días con cierta intensidad en el seno del comité clínico que asesora al Gobierno gallego sobre la epidemia de coronavirus, que lo ha visto como una herramienta que permita controlar la principal vía de transmisión del virus, y con diferencia, en Galicia: las fiestas y reuniones familiares y de amistades, que son el foco de contagio en el 90 % de los brotes, así como las fiestas universitarias, que se han convertido en otra vía de circulación del covid-19.

Las opiniones están divididas entre los juristas, que no se ponen de acuerdo en si es necesario decretar un estado de alarma para poder poner en marcha toques de queda o si se puede implantar solo a través de la ley de medidas especiales, y están divididas también en el comité clínico. Parte de sus miembros defienden medidas duras para frenar el avance de la segunda ola y creen que un toque de queda sería una medida que facilitaría el control de reuniones, fiestas y botellones.

De hecho, en realidad, en Galicia la medida se empezó a sopesar mucho antes que en Europa. La primera vez que se puso sobre la mesa del comité fue durante los peores momentos del brote de A Coruña, para reducir al máximo la posibilidad de que los habitantes de aquellos municipios en los que se había restringido la hostelería y el ocio nocturno pudiesen ir a municipios limítrofes.

No cuajó por aquel entonces y no acaba de cuajar ahora. La reunión del comité clínico del martes volvió a sacar a relucir la posibilidad del toque de queda, y si hay una parte de los miembros que defienden actuaciones más duras, otra parte no considera aún que sea el momento. Galicia está todavía lejos de la situación en la que se encuentran comunidades como Madrid -de quien ha partido la petición al Gobierno central de valorar la implantación de esta medida- y este grupo de expertos se inclina más por seguir en la estrategia de las restricciones quirúrgicas y orientadas a atajar las circunstancias concretas de cada brote.

El conselleiro de Sanidade ha calificado el toque de queda como una herramienta «interesante dende o punto de vista técnico», aunque ha insistido en que es necesario analizar de manera pormenorizada el encaje normativo de esta posibilidad y también la conveniencia de adoptar una limitación de estas características. «Temos que ter criterios obxectivos que posibiliten esa opción e tamén ter moi claro en que sitios se aplica e para que», y sobre todo tener clara la definición de toque de queda.

«Nós neste momento non podemos tomar esa decisión», ha remarcado el responsable de Sanidade. Lo hacía durante la comparecencia en la que se concretaron las nuevas medidas restrictivas en Galicia que hoy entran en vigor y que entre otras cosas, limitan a cinco personas las reuniones, algo que también llevaba tiempo sobrevolando las reuniones de un comité que ha visto como poco a poco la situación en Galicia se deteriora. Si hace unas semanas la comunidad se movía en un rango de 250 contagios diarios ahora se sitúa por encima de los 400. La incidencia acumulada a 14 días en Galicia es de 174 casos por cien mil y a 7 días está en 91, lejos todavía de la media estatal (333 y 178, respectivamente), pero que demuestra un incremento de las transmisión. La situación es razonablemente buena pero «vemos un crecemento importante de positivos diarios e de PCR positivas».

Cierre a las 22.00 horas

El ministro de Sanidad podría proponer a las comunidades autónomas, entre otras medidas, el cierre de los establecimientos hosteleros a las 22.00 horas en las zonas donde la incidencia del coronavirus es mayor, según publica El País. El ministerio llevará a la reunión del consejo interterritorial esta propuesta, que no estaba en los planes anteriores, además de los baremos para determinar cuáles serían los municipios de riesgo según la incidencia acumulada, los positivos según las pruebas realizadas y la capacidad hospitalaria y las uci.

Sanidad propone cerrar los bares a las diez de la noche y no salir de casa en las zonas de mayor incidencia del virus

redacción

El ministerio negocia hoy con las comunidades criterios comunes para actuar frente la pandemia

El Ministerio de Sanidad va a proponer este jueves a los consejeros de Sanidad, en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que en las zonas de mayor incidencia de contagios de coronavirus, se cierren los establecimientos con servicio no esencial, como por ejemplo los bares, a las 22.00 horas y se recomiende a la población no salir de sus domicilios.

Así se desprende del nuevo borrador del plan de Actuaciones de Respuesta Coordinada para el Control de la Transmisión de covid-19, al que ha tenido acceso Europa Press y que previsiblemente va a ser aprobado a lo largo del día en la Comisión de Salud Pública y, posteriormente, en el CISNS.

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