Aitana Paradela, Miss Grand Galicia: «Este no es mi sueño»

SOCIEDAD

J. Fernández

La joven ourensana, criada en Foz, lamenta las críticas de quienes se oponen a los concursos de belleza y aspira a opositar cuando acabe sus estudios de Filología

05 nov 2021 . Actualizado a las 11:29 h.

Prepárense para leer a una reina de la belleza inusual. Con este tipo de concursos de capa caída, Aitana Paradela (Ourense, 1998) dice que a ella la presentaron y reivindica su derecho a hacerlo frente a la antipatía que algunas personas le han hecho llegar. Locuaz y decidida, parece ser más madura de lo que le tocaría por edad.

—Le llueven las entrevistas...

—Sí, la verdad es que sí. Aún estoy asimilándolo aunque, de momento, lo llevo bien.

—Se está divirtiendo.

—Sí, lo estoy disfrutando mucho, aunque las primeras veces estás un poco más nerviosa.

—Usted estudia y trabaja como modelo.

—Sí, desde los 17 años. La verdad es que es una pena porque en Galicia hay trabajo, pero no mucho en ese ámbito; en casi todos los de relevancia, la producción se hace en Madrid. Y es una lástima porque aquí hay muchas marcas importantes.

—¿La llaman más desde que ganó este certamen?

—Nos han llamado varias tiendas, pero llevamos dos meses muy buenos de trabajo, así que no he notado mucho cambio. Si hubiera sido el año pasado, sí, porque con lo del covid estaba todo muy parado. Eso fue lo malo, lo positivo ha sido, por ejemplo, los cástings on line y ahorrarme mucho tiempo en viajes, que Madrid no está a dos horas.

—Usted estudia en Santiago.

—Sí. Grado en Lenguas y Literatura Modernas. No es un doble grado, pero necesitas más asignaturas para poder graduarte en dos idiomas.

—Decae la Filología.

—¡Somos muchísimos, un montón! Hay clases con doscientas personas. Pero ya estoy en el último curso; me queda poquito.

—De los concursos de belleza no se habla muy bien.

—Es una pena. Los concursos de belleza, hace años, no eran lo que son ahora. Igual, antiguamente, una niña que era mona, sin estudios y sin nada, la metían allí y listo. Hoy cambió muchísimo. La verdad es que me asombran los comentarios que hay en las redes sociales.

—¿Qué quiere decir?

—A mí los comentarios sobre el físico me dan igual. No me considero ni la más guapa, ni nada. Soy una chica normal que le ha entrado por el ojo al jurado porque vieron potencial. Pero otros descalifican a las chicas que nos presentamos y dicen que somos poco feministas. Y es algo que no puedo entender. Lo triste es que la mayoría de estos comentarios vienen de mujeres. Y tendríamos que apoyarnos. Mire, este no es mi sueño: yo tengo mis estudios, mi hobby, que es el modelaje y esto para mí fue un reto. Quizás esos concursos deberían explicar mejor toda la preparación que hay detrás. Al final, la sociedad protesta por todo y yo creo que hay que ser más libres. Yo soy más feminista que muchas de las que me criticaron.

—Usted también ha participado en concursos de modelos.

—Y son más básicos que estos. Te escogen por guapa y por el físico. No te preguntan nada más, solo desfilar en traje de baño. En este certamen, por ejemplo, te preparan para oratoria.

—¿Cómo se ve dentro de diez años?

—Pues con este mundo de lado. Yo ya sabía que esto era ahora o nunca porque, probablemente, pronto empezaré a opositar y mi vida no la veo en el modelaje. Están siendo unos años de los que estoy disfrutando mucho, pero yo me veo con mi puesto de trabajo, viajando lo que pueda y disfrutando de mi familia y de mi pareja.

—Una vida convencional, no de modelo.

—No, no, para nada. Esto es un hobby.

—De todos modos, pretende defender este título a nivel nacional.

—Por supuesto. Lo que más me preocupa, si me seleccionan para la final, es la oratoria. El físico lo voy a entrenar, pero el mayor orgullo sería que me dieran la enhorabuena por el discurso que dé.

—¿Ya lo está preparando?

—El discurso no, pero los temas sí.

—En el certamen anterior se refirió a la violencia de género.

—Sí, porque es triste que a día de hoy haya tantas mujeres sufriendo ese problema en silencio. Hay más medios, pero no los suficientes. De eso me gustaría hablar Y del acoso en las redes sociales.

—Cuando uno es guapo, ¿las cosas resultan más fáciles?

—De primeras, aunque sea injusto, no se trata igual a una persona que te parece mona a otra que no.

—¿A qué dedica más tiempo, a su carrera universitaria o a su carrera de modelo?

—La universidad me ha alejado del deporte. Antes nadaba bien y hasta me ofrecieron competir, pero lo dejé porque me quitaba tiempo en los estudios. Yo no hago más de un trabajo al mes en Madrid porque en cada uno pierdo tres días. Más, no me puedo permitir.

—¿Alguna vez va de botellón?

—No soy mucho de beber y hace un montón que no salgo de fiesta. Prefiero tomar un café por la tarde.

—¿Cuál es su equipo de fútbol?

—El Real Madrid.

—¿Y entre el Celta y el Dépor?

—El Dépor.

—Defínase en pocas palabras.

—Soy muy familiar, perfeccionista, muy leal y muy creativa. Tengo mil ideas al día. Si fuera millonaria tendría mil negocios.

—¿Y cómo diría que es Galicia en pocas palabras?

—Fermosa, morriñenta; posiblemente es el paraíso y lo mejor es la gente.

—¿En qué le gustaría mejorar?

—En hablar en público y en los deportes de balón.

—¿Con qué forraba la carpeta en el instituto?

—Con fotos mías y de mis amigas. Las iba cambiando cada trimestre.

—¿Cocina algo?

—Me encanta. Más salada que dulce. La pasta es mi especialidad.

—¿Cuál es el hombre más atractivo que conoce?

—Mi pareja.

—Dígame una canción.

Don’t you worry child, de Swedish House Mafia.

—¿Qué es lo más importante en la vida?

—La familia.