
La iniciativa ya se está empezando a implantar en la Torrente Ballester de A Coruña y en Campolongo, en Pontevedra
29 mar 2023 . Actualizado a las 22:47 h.España estuvo durante años a la cabeza de los países desarrollados con la tasa más elevada en el uso de sujeciones en las residencias de mayores. Un acuerdo entre el Gobierno y las autonomías el verano pasado inició el camino para terminar con estas prácticas. Se estableció entonces un plazo máximo de tres años para que en los centros de mayores o discapacitados se dejasen de utilizar las sujeciones físicas, mecánicas o farmacológicas para inmovilizar o controlar a sus residentes. Con la puesta en marcha del plan gallego de residencias libres de sujeciones, Galicia va un paso más allá. Esta iniciativa, que ya se empezó a implantar en las residencias Torrente Ballester de A Coruña y Campolongo, en Pontevedra, le dará al personal sociosanitario más herramientas para la atención a los usuarios, adaptará los espacios para hacerlos menos peligroso y evitar así posibles caídas y utilizará la tecnología para crear habitaciones inteligentes que alerten de las posibles incidencias que se produzcan en su interior.
El anuncio lo hizo esta mañana la conselleira de Política Social e Xuventude, Fabiola García, en la Torrente Ballester, donde, al igual que en otros centros de la red autonómica, se están llevando a cabo una serie de obras integrales —hay una inversión prevista de 1,8 millones de euros— para crear «habitacións intelixentes para aprovitar os avances tecnolóxicos e garantir unha mellor atención».También se está empezando a implantar la historia clínica electrónica y además se están contratando equipos multiparamétricos para mejorar el flujo de la información y evitar errores en el traspaso de datos.
El Gobierno gallego cuenta con la colaboración de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma) para la aplicación de este plan. Se trata de una entidad de referencia a nivel estatal que es pionera en la erradicación de las sujeciones en los centros de servicios sociales. García recuerda que «en Galicia, estes mecanismos xa se empregan como último recurso na actualidade e sempre que exista unha prescripción médica e un consentimiento informado».
La medida se incluye dentro del nuevo modelo de cuidados en Galicia, que tiene como pilares fundamentales el aprovechamiento de las ventajas tecnológicas, el fomento de la coordinación sociosanitaria, la creación de espacios más acogedoras y la humanización en la atención.
Ley de familias
Por otra parte, la conselleira lamentó la falta de diálogo con el Gobierno central en la nueva ley de familias, «elaborada de forma unilateral». García criticó que la norma «suprime o concepto e o apoio ás familias numerosas e invade competencias autonómicas». En este sentido, aseguró que la Xunta seguirá estando «ao carón de todas as familias galegas».