Un enfriamiento extremo acabó con la primera ocupación humana en Europa

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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El  frío del arranque del año retrasa la brotación y previene plagas en frutales y viñas
El frío del arranque del año retrasa la brotación y previene plagas en frutales y viñas CEDIDA

Un estudio ha descubierto la aparición de condiciones glaciares extremas desconocidas hasta ahora hace alrededor de 1,12 millones de años

11 ago 2023 . Actualizado a las 09:01 h.

Los restos de homínidos más antiguos que se conocen en Europa proceden de la Península y sugieren que los primeros seres humanos arcaicos llegaron del suroeste de Asia hace 1,4 millones de años.

El clima en esta época del Pleistoceno temprano se caracterizaba por períodos interglaciares cálidos y húmedos y etapas glaciares suaves, por lo que durante mucho tiempo se ha supuesto que, una vez llegados los primeros humanos, fueron capaces de sobrevivir en el sur de Europa a través de múltiples ciclos climáticos y adaptarse a unas condiciones más frías en los últimos 900.000 años.

Sin embargo, un estudio realizado por investigadores del University College London, el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (Idaea-CSIC) y el Centro IBS de Física del Clima de Corea del Sur, publicado en la revista Science, ha descubierto la aparición de condiciones glaciares extremas desconocidas hasta ahora hace alrededor de 1,12 millones de años. «Esto desafía la idea de una ocupación humana temprana y permanente de Europa», afirma el profesor de la UCL Chronis Tzedakis.

Muestras en Portugal

Un equipo de paleoclimatólogos reconstruyó las condiciones de un testigo sedimentario marino muestreado frente a las costas de Portugal, que ha mostrado la presencia de cambios climáticos abruptos que culminaron en un enfriamiento glaciar extremo hace 1,12 millones de años. «Para nuestra sorpresa, descubrimos que el enfriamiento fue comparable a los acontecimientos más extremos de las glaciaciones recientes», afirma Joan Grimalt, investigador del CSIC.

«Esto habría sometido a las pequeñas bandas de cazadores-recolectores a un estrés considerable, sobre todo porque los primeros humanos podrían haber carecido de adaptaciones, como el aislamiento suficiente de grasa, y también de ropa eficaz, refugios o conocimientos para hacer fuego», según la investigadora Vasiliki Margari. Los datos sugieren que la Península y, más en general, el sur de Europa, se despobló al menos una vez en el Pleistoceno temprano. La aparente ausencia de herramientas de piedra y restos humanos durante los 200.000 años siguientes plantea la intrigante posibilidad de un paréntesis de larga duración en la ocupación europea.