El Instituto Galego de Física de Altas Enerxías inaugura su sede con el objetivo de llegar a la élite científica mundial

SOCIEDAD

Numerosas personalidades políticas y académicas conocieron este miércoles las nuevas instalaciones
Numerosas personalidades políticas y académicas conocieron este miércoles las nuevas instalaciones PACO RODRÍGUEZ

El centro mixto Xunta y USC quiere convertir el nuevo espacio en un polo de atracción y retención de talento

26 jun 2025 . Actualizado a las 10:30 h.

¿Cómo era el universo tras el big bang? ¿Se puede utilizar la física nuclear para mejorar la salud? ¿Tiene límites la ley de la relatividad de Einstein? ¿Existen partículas que desconocemos? Esas son solo algunas de las preguntas que, desde 1999, se han hecho los investigadores del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (Igfae). Encajado en la planta baja del edificio Monte da Condesa, el centro mixto de la USC y la Xunta duplicó su personal en el 2017 tras convertirse en el primero de Galicia en lograr la prestigiosa acreditación María de Maeztu. Pasó de 70 a casi 150 investigadores, que obligaron al ejecutivo gallego a invertir cinco millones de euros para dotarlos de unas instalaciones acordes. Sus renovados y diáfanos 5.000 metros cuadrados se inauguraron este miércoles bajo un ambicioso reto: ya no hay excusas para codearse con la élite internacional.

«É un fito histórico da ciencia en Galicia». Así de tajante se mostró el director del Igfae, Carlos Salgado, quien aprovechó la jornada para mostrar los nuevos espacios al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda; al conselleiro de Educación e Ciencia, Román Rodríguez; al rector de la USC, Antonio López; y a la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín; así como a un nutrido grupo de personalidades políticas y académicas. Salgado reconoció que ahora el instituto podrá abordar los proyectos más ambiciosos. Lo hará gracias a sus instalaciones, que incluyen: siete laboratorios, una sala limpia de 120 metros cuadrados, un espacio donde se prevé instalar un simulador cuántico de la mano del Cesga, así como tres talleres de micromecanizado, metrología y desarrollo de escintiladores.

El director puso la mirada en la década del 2040, horizonte temporal en el que está previsto que entre en marcha el próximo acelerador de partículas. Como ocurre en el actual, donde el Igfae ha participado en el diseño de uno de sus detectores, el instituto quiere tener presencia en este y otros proyectos, considerados como los más importantes de la ciencia mundial: «Agora entramos nunha nova fase».

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en uno de los laboratorios de la renovada sede
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en uno de los laboratorios de la renovada sede PACO RODRÍGUEZ

El rector de la USC, Antonio López, aprovechó la ocasión aplaudir la decisión de Carlos Pajares, su homólogo en la década de los 80, de apostar «pola proxección internacional da nosa investigación». A él lo culpó de los éxitos que ahora vive el instituto, que espera que siga colocando a Galicia a la vanguardia de la ciencia, sea en computación cuántica, ondas gravitacionales o en el estudio del impacto de la física en la salud.

De destacar la importancia del Igfae para captar talento se encargó la alcaldesa, Goretti Sanmartín, quien espera que también pueda retener a los jóvenes que se forman en las aulas de la USC gracias a la filosofía del instituto de «ser punteiro, de estar á vangarda e de achar respostas na fronteira do coñecemento humano».

Alfonso Rueda cerró el acto aplaudiendo a quienes apostaron hace décadas por arrancar este proyecto en un momento que era mucho más difícil que el actual. Pidió también colaboración a las iniciativas privadas para apostar por una disciplina que ve crucial para el desarrollo económico. «Hai que tentar facer xurdir o talento, retelo e recuperar o que marchou», cerró Rueda, que insistió en la importancia de que Galicia sea una tierra atractiva para la ciencia.