Donantes privados inyectan 860 millones para el mayor acelerador de partículas de la historia
SOCIEDAD
El Futuro Colisionador Circular, una gigantesca máquina llamada a suceder al LHC, busca revelar los secretos más profundos del universo
19 dic 2025 . Actualizado a las 08:52 h.El CERN, el mayor laboratorio de física de partículas del mundo, se prepara para dar un salto decisivo en la exploración del universo. Por primera vez en su historia, la organización contará con el respaldo de donantes privados para impulsar uno de sus proyectos científicos más ambiciosos: el Futuro Colisionador Circular (FCC), una gigantesca máquina llamada a suceder al Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador que permitió descubrir el bosón de Higgs en el 2012.
Fundaciones filantrópicas y empresarios de renombre internacional han comprometido aportaciones que podrían alcanzar los 860 millones de euros. Entre ellos se encuentran la Breakthrough Prize Foundation, el Eric and Wendy Schmidt Fund for Strategic Innovation y figuras como John Elkann y Xavier Niel. Se trata de una inversión sin precedentes del sector privado en la investigación en física fundamental.
¿Por qué hace falta un nuevo colisionador? Aunque el LHC sigue produciendo resultados extraordinarios, los científicos saben que para responder a las grandes preguntas que aún quedan abiertas —como la naturaleza exacta del bosón de Higgs o la existencia de nuevas partículas— será necesario un instrumento todavía más potente y preciso.
Si recibe la aprobación de los Estados Miembros del CERN, el Futuro Colisionador Circular, para el que se estima un presupuesto de 20.000 millones de euros, se convertiría en uno de los mayores y más sofisticados instrumentos científicos jamás construidos. Tendría una circunferencia de 91 kilómetros y entraría en funcionamiento a mediados de la década de 2040. Su misión: estudiar las leyes más profundas que gobiernan el universo, desde las partículas elementales hasta la evolución del cosmos.
«Es la primera vez en la historia que donantes privados desean asociarse con el CERN para construir un instrumento de investigación extraordinario que permitirá a la humanidad dar pasos de gigante en nuestra comprensión de la física fundamental y del universo. Les estoy profundamente agradecida por su generosidad, visión y compromiso inquebrantable con el conocimiento y la exploración. Su apoyo es esencial para la futura realización del FCC y para permitir que las futuras generaciones de científicos superen las fronteras del descubrimiento científico y la tecnología», afirmó la directora general del CERN, Fabiola Gianotti.
La primera fase del proyecto sería el llamado FCC-ee, un colisionador de electrones y positrones diseñado para medir con una precisión sin precedentes las propiedades del bosón de Higgs y de otras partículas fundamentales. Estas mediciones permitirían poner a prueba el Modelo Estándar de la física —la teoría que describe las partículas y fuerzas conocidas— y abrir la puerta a posibles descubrimientos más allá de él.
Pero el impacto del FCC no se limitaría a la física. Como ya ocurrió con proyectos anteriores del CERN, el desarrollo de esta infraestructura impulsaría nuevas tecnologías con aplicaciones en campos tan diversos como la medicina, la informática o la energía. Además, el proyecto serviría como escuela para formar a futuras generaciones de científicos, ingenieros e innovadores.
El apoyo al FCC no procede solo de los donantes privados. La comunidad internacional de física de partículas ha mostrado un respaldo claro al proyecto durante la actualización de la Estrategia Europea de Física de Partículas, que definirá las prioridades del sector en los próximos años. En este proceso, el nuevo acelerador ha sido recomendado como la opción preferida para convertirse en el próximo gran proyecto del CERN, aunque también se contempla una versión de alcance reducido como alternativa.
El Futuro Colisionador Circular también ha captado la atención de las instituciones europeas. La Comisión Europea lo ha incluido entre los once grandes proyectos estratégicos propuestos para el periodo presupuestario 2028-2034, lo que subraya su importancia científica y tecnológica a largo plazo.
La decisión final sobre la construcción del FCC se espera para alrededor del 2028. Si sale adelante, el proyecto marcará una nueva era en la física de partículas y reforzará el papel del CERN como uno de los grandes motores del conocimiento científico mundial, ayudándonos a comprender un poco mejor de qué está hecho el Universo y cómo funciona.