La Fiscalía investiga las denuncias de acoso sexual contra Ramón Flecha en la Universidad de Barcelona

rocio mendoza COLPISA

SOCIEDAD

Será un fiscal especializado quien decida si formula una imputación para trasladarla a un juzgado o archiva el caso

30 dic 2025 . Actualizado a las 16:11 h.

La Fiscalía de Barcelona ha abierto diligencias de investigación tras recibir el informe de la Universidad de Barcelona (UB) sobre uno de sus académicos referente en violencia machista, el fundador del grupo CREA, Ramón Flecha, donde es señalado como autor de conductas «intolerables» y «muy graves» contra un grupo de dieciséis estudiantes que lo acusan de acoso sexual y laboral, entre otras conductas abusivas.

Según confirmaron fuentes del Ministerio Público a RTVE, el informe elaborado por los 16 expertos nombrados por la citada universidad para recabar información y oír el testimonio de las afectadas recoge, a ojos de la Fiscalía, una serie de hechos que podrían constituir hasta seis delitos diferentes: coerción sexual, psicológica, maltrato, explotación, vejaciones e intimidaciones.

 Ahora, un fiscal especializado en violencia sexual será el encargado de realizar las indagaciones que correspondan sobre el caso y, tras ello, decidirá si imputa al exinvestigador del CREA y da traslado a un juzgado para que inicie -o no- un procedimiento penal o, si por el contrario, decide archivar el caso al no ver en su conducta delito alguno.

Un informe demoledor

La Fiscalía ha tomado esta decisión justo una semana después de que la Universidad de Barcelona hiciese público su informe sobre las denuncias recibidas el pasado mes de julio contra Ramón Flecha por parte de un grupo de catorce mujeres, que finalmente han resultado ser dieciséis tras las pesquisas encargadas por el propio rector de la UB.

Las víctimas, que se mantienen en el anonimato, eran estudiantes universitarias, becarias, investigadoras o doctorandas. Los hechos denunciados se habrían producido en el ámbito del citado grupo de investigación CREA, fundado por el propio Flecha hace tres décadas y adscrito hasta 2020 a la UB. El relato de las presuntas víctimas ilustran décadas de abusos sexuales y abusos de poder en el ámbito universitario, sometimiento y coerción a manos de Flecha.

Él era el encargado de fichar a estudiantes jóvenes para su grupo de investigación y él, según las denuncias, les pedía masajes y sexo en un contexto de clara «desigualdad jerárquica». No era sencillo negarse ante quien era reconocido como un reputado investigador. Además de los abusos sexuales, lo acusan de abuso de poder, violencia psicológica y también explotación laboral.

 Los expertos de la UB, que recurrieron a periciales psicológicas para contrastar la veracidad de los testimonios, dieron verosimilitud a la descripción de lo vivido en el seno del grupo de investigación liderado por Flecha. El propio rectorado, en su comunicado del pasado 22 de diciembre, calificó los hechos de una «gravedad injustificable», además de «intolerables y repulsivos, que vulneran la dignidad y el respeto que cualquier persona merece». Y confesaba: «Nuestra consternación es absoluta ante la situación en la que nos encontramos».

La paradoja quiso que gracias a la actividad de este grupo a lo largo de treinta años, el catedrático se convirtiera en el máximo referente de la institución académica en la lucha contra la violencia de género y los temas de igualdad. Fue uno de los impulsores del movimiento mee too en la UB y, él mismo -en su cuenta de X- se presenta como el científico de referencia, el «primero con más citas» sobre violencia de género.

El pasado día 23 de diciembre, tras elevar la UB su informe a la Fiscalía, los integrantes del CREA anunciaron que cesaba toda actividad. Este grupo fue fundado por el investigador denunciado en 2016, pero en mayo de 2025, y después de varias denuncias que ya apuntaban dinámicas de abuso de poder y sectarismo en el seno del mismo, dejó de ser una estructura interna de investigación de la UB y pasó a denominarse «comunidad de investigación», integrando investigadores de varias disciplinas, de distintas universidades y centros de investigación.

Un día antes de este anuncio, el rector decidió suspender a Flecha de su trabajo, así como retirarle la condición de catedrático emérito. Es más, si fuese sometido finalmente a un proceso penal, la UB anunció que se personaría para ejercer la acusación particular.