QUÉ BONITO ES EL AMOR

La Voz

TELEVISIÓN

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE/FAMILY MAN

15 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las comedias románticas suelen provocar torceduras de morro en el público masculino, que sin embargo asiste a las salas obligado por su pareja. De ahí que Hollywood no se corte en facturarlas. Aunque pocas veces consiguen dar frescura. Y eso que se notan los esfuerzos de Brett Ratner por dar algo distinto. La película deja entrever que eso de ser un tiburón de las finanzas no está reñido con tener buen corazón, y que el amor es antídoto contra casi todo. Dos alternativas muy agradecidas para que funcione en taquilla y llegue a ese gran público que al parecer va al cine a cargarse las pilas, nunca para sufrir... Postura lícita pero que evidencia por parte de los promotores de Family man una postura muy cómoda, delante de un género que en su variante de comedia sentimental pocas veces alcanza la sorpresa. Asumido que toda historia de chico-conoce-chica debe culminar con un beso según la doctrina Hollywood, sólo queda apreciar los esfuerzos de Ratner para exprimir el guión. Otro sería el resultado de no tener a Téa Leoni, a la que muchos saludan como nueva Meg Ryan en esa manía de etiquetar, cuando a la protagonista de Deep impact le sobran recursos para superar la tendencia al empalago de su colega, esa que le colgó a su marido Dennis Quaid unos cuernos con el careto de Russell Crowe. Con su capacidad para transmitir las diferencias emociones por las que transcurre su personaje, Leoni incluso logra que nos olvidemos del encasillado Cage, últimamente empeñado en repartir mamporros a mansalva (La roca, Con Air) o conducir coches a velocidad endiablada (60 segundos). En fin, que el amor es muy bonito y las películas las de siempre.