«No voy a Cannes a competir, sino a compartir»

RAMIRO CRISTÓBAL MADRID

TELEVISIÓN

Marc Recha, director de «Pau y su hermano», es un joven valor de la cinematografía catalana y española

08 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Marc Recha, el único representante español en la competición oficial de Cannes, es ya un joven valor de la cinematografía catalana y española. Nacido en Hospitalet de Llobregat en octubre de 1970, comenzó su carrera como cortometrajista en 8 y 35 milímetros. Tras una etapa de aprendizaje en Francia, realizó tres largometrajes (El cielo sube, El árbol de las cerezas y esta Pau y su hermano, que presenta en el certamen galo) que han pasado por varios festivales internacionales con una buena acogida de público y crítica. La película, que competirá con varios maestros del cine, trata de desvelar el misterio de un suicida a través de los testimonios de amigos y familiares. -¿Qué se siente al competir en uno de los festivales más importantes del mundo? -Ya he dicho que más que competir voy a compartir. Todo lo demás serían pretensiones desmedidas cuando se sabe que están allá algunos de los autores que siguen siendo mis referencias principales. Estoy orgulloso y contento de estar al lado de Oliveira, Joel Coen, David Lynch o Godard, pero nada más. -¿Cómo fue la selección? -Creo que hay que apuntar un gran tanto a la distribuidora francesa, que se llama Atocha Films, y a su directora Karim Prebeteau, que puso el nombre a su empresa porque se quedó enamorada de la estación de Atocha de Madrid. Ella consiguió montar un pase privado para el presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob. Por lo que me contaron le encantó la película y creo que fue cierto porque me escribió una carta en la que lo decía. -¿Fue, entonces, el propio Jacob el que le pidió la película? -Yo le conocí el año pasado cuando asistí a una mesa redonda sobre cinematografía que se celebró en Cannes. Entonces él me dijo que había visto El Árbol de las cerezas y que le mandara para participar mi siguiente película. Yo siempre creí que se refería a la sección Un certain Regard (Una cierta mirada),no a la competición oficial, desde luego. En este sentido, la selección ha sido una sorpresa y también una responsabilidad mayor. -¿Qué le decía en la carta? -No me acuerdo de todo, pero sí que me gustaron algunas cosas que dijo, en especial una frase suya en la que comentaba que esta película hablaba de la vida y solamente de la vida. -¿Es así? -Yo creo que lo que quería decir Gilles Jacob y con lo que estoy de acuerdo es que en esta película, en el cine que yo hago, se intenta que entre la cámara y el personaje no haya nada. Ningún artificio de vestuario o paisaje que distraiga de la historia. Todo transparente y limpio. En los interiores se respeta la penumbra y las sombras. En ese sentido sí que creo que la película habla de la vida y sólo de la vida.