EL PERFIL
24 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Neil Young nunca ha hecho lo que se esperaba de él. Este canadiense (Toronto,1945) de voz aflautada ha transitado desde los territorios del folk sesentero más clásico junto a formaciones como Buffalo Springfield o Crosby, Stills, Nash and Young hasta el rock eléctrico de más pegada junto a sus inseparables Crazy Horse. Entremedias, Young ha desconcertado varias veces a sus fans. En Re-Ac-Tor (1981) se acercó al heavy. En Trans (1983), disco en donde su voz sonaba a través de un computador de la época, jugueteó con los sonidos electrónicos. En Old ways (1985) se hermanó con el country. Temido por la industria debido a su carácter crítico, en 1988 protagonizó un vídeo en donde hacía una parodia de las estrellas musicales -aparecía un actor que simulaba ser Michael Jackson- que se dedican a publicitar productos comerciales con su música. En los noventa y cuando parecía incapaz de sorprender, se convirtió en el ídolo de la generación grunge, e incluso se llevó a sus giras a francotiradores del rock como Sonic Youth. Young demuestra que ser clásico no significa acomodarse.