«A menudo hay directores más jóvenes que me preguntan: ¿Por qué tengo que ver las películas antiguas? La única respuesta que les puedo dar es que yo me considero un estudiante. Sí, he hecho bastantes películas en los últimos veinte años, pero cuantas más hago, más cuenta me doy de lo poco que sé. Esto es lo que le digo a los jóvenes directores y a los estudiantes de cine: haced lo que hacían los pintores (...), estudiad a los antiguos maestros, enriqueced vuestra paleta», dice Scorsese en su libro. El director también analiza algunas de su películas favoritas: «Scarface» (Howard Hawks). «Me impresionó su fría y distante objetividad. Mostraba a Al Capone como un personaje vicioso, inmaduro e irresponsable. Sin embargo, el mundo de los gángsters era incluso atractivo por su irresponsabilidad». «My dream is yours» (Michael Curtiz). «A primera vista, tenía todos los adornos de un vehículo de Doris Day fabricado en la cadena de montaje de Warner Bros. Pero la comedia tenía un doble filo: se podía ver cómo las relaciones personales de los artistas se volvían ásperas y se sacrificaban en aras de sus carreras. Supuso una gran influencia en mi musical New York, New York». «La mujer pantera» (Jacques Tourneur): «Acabó con un principio de la ficción clásica: la noción de que la gente se autocontrola. Los personajes de Tourneur estaban movidos por fuerzas que ni ellos comprendían (...) En su modestia, fue tan importante como Ciudadano Kane...» «La ley del silencio» (Elia Kazan): «Tenía 12 años cuando vi La ley del silencio, para mí fue reveladora. Kazan estaba creando un nuevo estilo de actuar, parecía real. Pero también revelaba algo que no había visto antes en una pantalla: la verdad más allá de la actuación». «Ciudadano Kane» (Orson Welles): «Welles empleaba todas las técnicas narrativas y todos los aparatos de filmación. Enfoque profundo, ángulos en picado y desde abajo, lentes anchas (..) En cierto modo, la pasión de Welles por el medio se convertía en lo mejor de la obra en sí». «2001» (Stanley Kubrick): «Todos somos hijos de D. W. Griffith y de Stanley Kubrick. 2001 es la primera película que juntó la cámara y el ordenador para crear efectos especiales destinados al viaje espacial hacia lo desconocido, lo que supuso un avance de la magia tecnológica».