Mariella Devia, soprano italiana que hoy inaugura el Festival de Ópera de A Coruña Los mejores teatros del mundo se disputan su portentosa voz, pero Mariella Devia no se deja deslumbrar por la fama. La soprano italiana, que hoy inaugura el Festival de Ópera de A Coruña, es sencilla, accesible y muy risueña. Casi normal y corriente, pese a ser una prima donna del bel canto. «No vivo sólo para el escenario», explica. La Devia, como la llaman los entendidos, asegura que se ha ganado su éxito «a pulso» y que no tiene madera de diva. «Me sentiría muy ridícula», confiesa.
06 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Mariella Devia es menuda, de ojos verdes y se mueve sin aspavientos. Admira a colegas de profesión como Montserrat Caballé o Renata Scotto. Con veinticinco años de reputada carrera a sus espaldas, la soprano nacida en Imperia está feliz con su agenda de trabajo: sin hueco por varios años. -El éxito no le ha llegado de repente... -No, me lo he ganado a pulso y con esfuerzo. He tenido que trabajar y estudiar mucho para llegar a donde estoy. -En su segunda visita a A Coruña hará de Lucrecia Borgia, Ana Bolena o Juana de Arco. ¿Cómo se mete en la piel de esas mujeres? -Son piezas de concierto y no se afrontan igual los personajes que representando la ópera entera. Pero me gustan esas mujeres: aman, sufren y son luchadoras. -Dicen que su interpretación de Lucia di Lammermoor es la definitiva... -Es que es la obra con la que debuté y la canto a menudo. La tengo muy trabajada. -Usted ha sido aclamada por el público y por la crítica, ¿se le sube a uno la fama a la cabeza? -Soy una mujer con los pies en el suelo, familiar y muy normal. Me tomo muy en serio mi trabajo, pero no vivo sólo para el escenario. Me sentiría ridícula yendo de diva, porque no me gusta ser un personaje fuera del teatro. Cuando no trabajo, estudio y me dedico a mi marido, a mi hija, voy al cine o leo un buen libro. -Mandan más los directores de escena que ustedes... -Ha cambiado, sí. Pero yo prefiero trabajar así porque ya no se puede ser como de cartón en escena, hay que expresar. Además, los montajes nuevos atraen más a los jóvenes. -¿Estaría dispuesta a hacer la versión femenina de Los Tres Tenores? -No me importaría, pero ahora no tendría sentido.