06 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
Puntual, como suele ser habitual en ella, Nicole Kidman apareció ayer en Madrid ante la avalancha de cámaras que la esperaban con una gran discreción y, por primera vez desde que se divorció del actor Tom Cruise, se apeó de los tacones de aguja que ha lucido en Estados Unidos y la Mostra de Venecia. En ningún momento dio la actriz un paso por delante de Alejandro Amenábar, con el que quiso compartir el protagonismo de la película Los otros en la tierra del director.