EL MACHO Y LA «LOCA»

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MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA/ NADIE ES PERFECTO Sorprende que, detrás de una comedia dramática con pretensiones de reflexionar sobre la cuestión sexual, esté un director tan irregular como Joel Schumacher, de cuyas películas solamente «Un día de furia» o «Tigerland» alcanzarían la condición de notables. Deberemos añadirle «Nadie es perfecto». Nadie es perfecto

15 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

(título wilderiano sin relación con el original, pero aceptable) es una obra de autor por cuanto escribió el guión y tuvo el apoyo de la exigente productora Tribeca, de Robert De Niro, que brinda otro memorable papelón. Optando por una visión realista y sin renunciar al sucismo y al cutrerío, ya sea en ambientes, tipos o diálogos, la relación entre el machista heterosexual Robert De Niro y la drag queen Seymour Hoffman, podría encuadrarse en una derivada de las buddy movie todavía vigentes, aunque renunciando aquí a sus chusquedades y topicazos. Autobiografía En parte porque el propio director confiesa que en su guión hay mucho de autobiográfico, y también porque su aproximación al travestismo está plenamente justificada, evitando caer en el mal gusto, no ya porque ahora mismo sería políticamente incorrecto, sino porque justamente el personaje de Hoffman polariza una serie de actitudes intolerantes bien reflejadas en su antagonista. La inclusión de ingredientes propios del thriller es quizá lo menos interesante de la trama, aún viniendo a cuento. Incluso aparece revestido de unas exageradas dosis de comedia (los matones, por ejemplo), bruscamente truncadas en el desenlace. Schumacher todavía carece del equilibrio necesario para encajar todas las piezas de un guión, pero va por buenos pasos.