Mundo extraño, anécdotas reales

La Voz

TELEVISIÓN

21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Dick Laurent ha muerto». Bill Pullman escucha a una voz masculina, que no logra identificar, pronunciar esa frase a través del telefonillo interno de su apartamento. Así arrancaba Carretera perdida (1997), la antepenúltima película de David Lynch, donde daba rienda suelta a sus fantasías. El realizador ha desvelado que a él, un día, le sucedió lo mismo. Estaba tan tranquilo en su casa cuando sonó el telefonillo. Desde el otro lado, oyó a un desconocido que le decía: «Dave, Dick Laurent ha muerto». Cuando salió a la calle, no encontró a nadie. No conocía a ninguna persona con ese nombre, ni logró averiguar jamás quién le había transmitido el extraño mensaje. Pero la anécdota le sirvió para incorporarla a la escritura del guión de Carretera perdida. Ahora, en Mulholland Drive, el personaje que de Laura Elena Harring tiene una accidente de tráfico. Curiosamente, o no, chocó con su coche justo cuando se dirigía a entrevistarse con Lynch para trabajar en la película: el accidente ya estaba en el guión. Encontrar la magia Para el director, muchas de las excentricidades que la gente cree ver en sus películas no son más que hechos ciertos que han ocurrido y él simplemente los utiliza. Sobre su fama de autor personal, insobornable, Lynch ha dicho: «Sólo espero tener la oportunidad de seguir haciendo cine en una atmósfera de libertad que me permita equivocarme, y encontrar esas cosas mágicas. Me gustaría que la gente que invierte en las películas ganara dinero, y que siguieran siendo felices».