Almodóvar enseña su cara más triste

JOAQUIM MIGUEL. Colpisa BARCELONA

TELEVISIÓN

JULIÁN MARTÍN

El cineasta presentó su último filme, «Hable con ella», una historia de hombres sobre la comunicación, la amistad y la soledad Alicia (Leonor Watling) y la torera Lydia (Rosario) están en coma. Benigno (Javier Cámara) y Marco (Darío Grandinetti) son los hombres que las aman y que están permanentemente a su lado. Éste es el punto de arranque para que Pedro Almodóvar construya una dramática historia sobre la comunicación y la incomunicación en las parejas, la soledad, la amistad entre dos hombres y sobre el valor de la palabra como arma para huir de la muerte o la locura, los temas de su última película. «Hable con ella», inspirada en casos reales de personas en coma, se presentó ayer en Barcelona y llegará a las pantallas el próximo día 15.

08 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Hable con ella toma su título del consejo que el enfermero Benigno, dedicado día y noche al cuidado de su amor platónico Alicia, brinda al racional Marco, que da a su Lydia por muerta. La esperada producción de Almodóvar, la decimocuarta, es, en contra de lo habitual en su reciente filmografía, una historia protagonizada por hombres. «Últimamente tiendo más a hablar de las personas de mi sexo, y no sé por qué», admitió el director, que reconoció que no se le ocurre hacer una comedia con hombres. «Con ellos me salen más bien tragedias. No sé, pero hay alguna cosa que hace que cada vez cuente cosas más tristes. Será porque estoy envejeciendo, o porque cada vez me gusta menos lo que dan por televisión», recalcó el director. Y la mejor prueba de esto es Hable con ella, cinta en la que plantea la conveniencia del diálogo incluso en los momentos «en que parece imposible. Para mí, esta cinta tiene un poso incluso doloroso», dijo. Sin embargo, Almodóvar avanzó que, entre los cinco o seis proyectos que baraja, «sólo una es una comedia y, probablemente, será esa por la que me decida», desveló este artista, que para elegir a las actrices que debían representar a personas que están en estado vegetativo -Leonor Watling pasa la mayor parte de la película tendida inmóvil en la cama-, se fijo, sobre todo, «en sus físicos». Así, para dar vida a Alicia, una versión moderna de «la bella durmiente», buscó a «un cuerpo en su esplendor», mientras que para encarnar a Lidia precisaba de una fémina «a la que le quedara bien una taleguilla». Almodóvar se inspiró para su relato en varios casos de personas en coma de los que se enteró por distintas historias aparecidas en la prensa.