Un «reality show» sigue veinticuatro horas al día a una pareja de agentes de Los Angeles
18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Rene Russo es una productora de televisión que tiene la ocurrencia de crear un reality show consistente en seguir con una cámara las veinticuatro horas de actividad diaria de una pareja de policías interraciales por las calles de Los Ángeles. De Niro es el blanco, un tópico detective veterano, con muy malas pulgas pero eficaz y profesional a tope, mientras Murphy es el negro novato y algo torpe, que procede de las patrullas de a pie. Obviamente, sus superiores aceptan encantados la idea de esta propuesta, una pariente próxima de Gran hermano por lo beneficioso que puede resultar para la imagen de eficacia del cuerpo policial. El público podrá seguir desde sus hogares los denodados esfuerzos de la pareja por atrapar a un contrabandista de armas. Hasta ahí el grueso de una trama que en clave de comedia pretende parodiar a la sobada variante de las buddy movies o películas de colegas, con obligadas referencias cinéfilas a numerosas películas del género, desde Arma letal a Harry el sucio o Superdetective en Hollywood, incluyendo algunas autoreferencias de los propios De Niro y Murphy a algunos de sus éxitos. Filmada en exteriores naturales de Los Ángeles, entre las curiosidades del reparto está la presencia de la hija de De Niro, Drena, en un importante papel, y de William Shatner, el ya célebre capitán Kirk de StarTrek, en un registro autoparódico que la crítica coincide en destacar por su notoriedad. El director es Tom Dey, formado en la compañía publicitaria de Ridley Scott y conocido en las pantallas españolas por dirigir el tibio éxito cómico Shanghai kid. En la producción está Will Smith y todo apunta a que bajo su apariencia de comedia, el guión esconde una notoria mala uva contra la televisión y su falta de escrúpulos.