Un programa sin política para no interferir con Hillary

La Voz

TELEVISIÓN

03 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

No existen en Estados Unidos precedentes de que un ex-presidente se convierta en presentador y moderador de un programa de televisión La mayoría de los presidentes de EEUU, una vez que salen de la Casa Blanca, se han dedicado a los deberes menos visibles pero bien remunerados, como la direccción de grandes empresas o las conferencias, han escrito libros o se han ocupado de causas humanitarias. Por ello, algunos creen que si Clinton se embarca en esto, arriesgará su «estatus como estadista mundial». El diario Los Angeles Times citaba fuentes de la industria televisiva para asegurar que Clinton no quiere un debate que tenga que ver con la política para evitar posibles problemas con su mujer, Hillary, senadora del estado de Nueva York. La principal estrella de los programas de debate durante el día en la programación estadounidense es Oprah Winfrey, que se retirará en 2006. Su programa genera beneficios de 300 millones de dólares cada año y ella, que gana cerca de la mitad, ha construido en torno al espacio un verdadero imperio multimedia.