El último filme de los Coen, «El hombre que nunca estuvo allí», llega a Galicia más de un mes después de su estreno en España Tiempo de resaca. La taquilla gira en torno a «El ataque de los clones» y fuera de eso poca cosa, porque estamos en tiempo de exámenes, los bolsillos privados tienen telarañas y no son los mejores días para asistir al cine. Aún así, esta semana llega por fin a la cartelera gallega el último trabajo de los hermanos Coen, «El hombre que nunca estuvo allí», estrenada en el resto de España hace ya más de un mes. Destaca también el bonito drama «Cosas que diría con sólo mirarla» (en muy pocas pantallas) y la española «No debes estar aquí». En todo caso, será una semana rara para lo acostumbrado. Esta vez Hollywood se va de vacaciones.
23 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Billy Bob Thornton es un gris y taciturno barbero de un pueblecito del norte de California, que, además, vive amargado por las continuadas infidelidades de su mujer. Sin embargo, en su desgracia, imagina la posibilidad de dar un cambio a su vida iniciando un chantaje cuyas consecuencias no podrá controlar. Ambientada en verano de 1949, El hombre que nunca estuvo allí llega por fin a las pantallas de cine gallegas después de varias semanas de espera, ya que su estreno en el resto de España se remonta ya al pasado 12 de abril. Los hermanos Coen (ambos a cargo del guión y, una vez más, Ethan en las funciones de productor y Joel tras la cámara), junto con otros fijos del equipo como el fotógrafo Roger Deakins (nominado al Oscar por su espléndida fotografía en blanco y negro), el diseñador de producción Denis Gassner, o la responsable de vestuario Mary Zopher, vuelven por sus fueros con una película de presupuesto modesto que pretende ser un homenaje al cine negro. Su punto de partida es el mundo recreado por James M. Cain, autor de espléndidas novelas que provocaron clásicos del género como Perdición, de Billy Wilder, o El cartero siempre llama dos veces, de Tay Garnett, entre otras muchas. Cuentan los hermanos Coen que la idea original para escribir este guión se les ocurrió hace ya algún tiempo, concretamente cuando filmaban su anterior O Brother! y vieron sobre una pared un viejo póster de los años cuarenta con fotografías de diferentes cortes de pelo. Comenzaron entonces a imaginarse cómo sería el autor de aquellos trabajos. A partir de ahí, la historia fue creciendo con la idea inicial de que la protagonizaría también George Clooney (aunque que finalmente éste renunciaría por estar vinculado a otros compromisos). En blanco y negro Los cineastas tomaron la arriesgada decisión de filmar la película en blanco y negro, aunque, en realidad, se hizo con negativo en color para luego positivarla en blanco y negro, ya que de este modo podían conseguir un fascinante tono cromático que llevaría a Deakins a las puertas del Oscar de Hollywood. Personajes mediocres La trama de El hombre que nunca estuvo allí refleja la vida de unos personajes mediocres, de ahí la búsqueda de luces y sombras características del género clásico. La parte más complicada del rodaje fue la relativa a la producción, no sólo para recrear con fidelidad aquellos ambientes, sino para procurar que los objetos dieran el suficiente contraste en la pantalla, toda vez que el blanco y negro se muestra muy exigente con esos detalles. Los hermanos Ethan y Joel Coen trabajan de forma tan estrecha que a menudo han sido descritos en el mundillo del cine como «el director con dos cabezas». Apasionados por las películas, su manera de hacer un cine lleno de referencias clásicas se ha convertido en una de la formas de este arte más alabadas de los últimos años. Fargo, El gran Lebowski , y O Brother! son algunos de los últimos y más destacados títulos de esta pareja de realizadores.