La película sobre las aventuras del hombre araña ya se encuentra entre las diez cintas más taquilleras de la historia Hoy arranca oficialmente la temporada de cine veraniego en España, coincidiendo con el inicio de las vacaciones escolares. Nada mejor que abrirla con la aspirante a número uno, ese «Spiderman» que en EE UU se anticipó a la primavera para convertirse en uno de los diez filmes más taquilleros de la historia, el verdugo de la galáctica «El ataque de los clones» (a la que superará por goleada cuando se cierre la temporada). Con alrededor de cuatrocientas copias, oficiará de apisonadora con el resto de la oferta: el thriller «El cuarto ángel», la curiosidad de animación vasca «El rey de la granja» y la independiente «Sin retorno».
20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Llevar al cine las andanzas del hombre-araña fue uno de los embrollos más largos, frustrantes y caros que recuerda el Hollywood de finales del siglo XX. Desde que en 1985 la Marvel vendió sus derechos a la desaparecida productora Cannon Group, su periplo económico-legal daría para una apasionante película. Fue en 1993 cuando comenzó a tomar cuerpo con James Cameron ( Titanic ), que acabaría cansado de esperar. Los rumores vincularon con la empresa a directores tan dispares como Ron Howard, Jan De Bont, Tim Burton, Ridley Scott, David Fincher o Terry Gilliam. El encargado fue finalmente Sam Raimi, un cualificado especialista en cine fantástico, autor de películas nada despreciables como Darkman . Con un presupuesto aproximado de 130 millones de euros, el rodaje de Spiderman se realizó en exteriores de Nueva York y en interiores de Los Ángeles, entre enero y mayo del 2001, e irrumpió en la cartelera norteamericana con tal fuerza que ya está entre las diez películas más taquilleras de la historia. La historia El argumento responde al esquema básico de una trama con superhéroes. Peter Parker es un buen estudiante tímido, algo torpe, que durante la visita a unos laboratorios sufrirá una picadura de araña que le producirá sorprendentes cambios en su cuerpo. Podrá trepar edificios, hacer saltos imposibles, trazar gigantescas telarañas y hacer virguerías con sus hilos. Convertido en el Hombre araña, pronto recibirá la visita de un científico transtornado conocido como el Duende Verde, que tras experimentar en su cuerpo se convierte en un terrible villano. Sin embargo, Raimi, a través del guión de David Koepp, introdujo una serie de cambios cuya filtración en Internet predispuso al mosqueo a la legión de fans que se mantienen fieles al personaje creado en 1963 por Stan Lee y el dibujante Steve Ditko, del que mensualmente se venden medio millón de ejemplares en EE UU. Entre los cambios, el personaje no fabrica su propio fluido arácnido en casa ni lo lanza desde un propulsor, sino que emana directamente desde su muñeca. La araña no es radiactiva al haber sido mutada en un laboratorio. Otro de los cambios es el de las caras del Duende Verde que no se alteran según su ánimo. Una buena parte del presupuesto se lo llevó el equipo de efectos especiales que a juicio de la crítica, generalmente muy beligerante con este tipo de cine, lleva a la película a niveles de espectáculo que la redime y sitúa a Spider-man entre las mejores adaptaciones que Hollywood realizó nunca de un superhéroe del cómic. Torres Gemelas El responsable de los efectos fue John Dykstra, que ya participara en La guerra de las galaxias , y que ideó secuencias de gran impacto visual, entre ellas la que tenía lugar en las desaparecidas Torres Gemelas y que finalmente se eliminó. El hombre-araña construía una gran tela entre ambas para atrapar el helicóptero de unos delincuentes. Otro de sus grandes atractivos, y en consecuencia una de las estrellas del numeroso merchadising generado por la película, es el traje diseñado por James Acheson (ganador del Oscar por Las amistades peligrosas ). Para diseñarlo un equipo de veinte personas trabajó durante cinco meses con 37 prototipos que derivarían en 23 trajes. Para ponérselo, Tobey Maguire se entrenó a tope: hizo pesas, gimnasia acrobática y artes marciales.