Bugs Bunny, el rey de los dibujos

La Voz F. T. | REDACCIÓN

TELEVISIÓN

La televisión de EE. UU. elige al conejo de la Warner la mejor animación de la historia En la lista también están Hommer Simpson y Beavis y Butt-head

03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ni la tecnología de última generación, ni los ordenadores, ni el cinismo y la mordacidad inteligentes al servicio de guiones picajosos han podido desbancar a un clásico. Bugs Bunny sigue siendo el rey. La corona se la ha puesto la guía de las televisiones norteamericanas que acaba de nombrarlo el mejor dibujo animado de la historia. El mérito del conejo de la Warner es, además, doble, pues es el único dibujo de la lista que apareció antes de que la televisión se convirtiera en un medio de comunicación masivo, capaz de dar a conocer en todo el mundo a un determinado personaje. Desde 1938 La elección viene a sumarse a una abrumadora carrera de éxitos que Bugs Bunny ha cosechado desde que apareció por vez primera en 1938 como personaje secundario del show Porky's hare hunt , en el que el conejo se incorporaba a la pandilla del inanimado cerdo. Los guionistas de las Warner intuyeron enseguida las posibilidades del personaje y dos años después, en 1940, lo convertían en protagonista de A wild hare , en la que Bugs pronunció por vez primera What's up doc? -hábilmente traducida al español como ¿Qué hay de nuevo, viejo?-, una expresión que ha trascendido con mucho el ámbito del personaje y se ha convertido en una de esas coletillas que la gente utiliza en la calle. Bugs Bunny cruzó con éxito la frontera de la televisión y consiguió convertirse en una de las referencias más inmediatas de la Warner, que aprovechó su tirón en la pantalla pequeña, los anuncios y todos los medios que la era digital tenía reservados para un personaje como el conejo, mundialmente identificado con la suerte y la inteligencia y la intuición naturales. En el éxito de Bugs Bunny tuvo también que ver la voz que sus creadores le asignaron para concederle vida. En Estados Unidos se la prestó Mel Blanc, quien consiguió el peculiar registro del conejo -muy bien resuelto en su adaptación al español- mezclando los acentos de dos barrios neoyorkinos aparentemente irreconciliables: Brooklyn y Bronx. En sus 64 años de vida, al famoso dibujo lo han convertido en cantante de ópera, barbero, guerrero medieval y todo lo que fue necesario para mantener su vigencia, incluidos trabajos con estrellas reales como Michael Jordan. Con el tiempo, Bugs ha demostrado tener un apetito voraz, capaz de neutralizar a compañeros de aventuras que en otro tiempo fueron más populares que él. Es el caso del pato Lucas, que en la lista de las televisiones americanas aparece en un discreto número 14, lejos del oro del conejo. La lista de la Guía de televisión en la que ha triunfado Bugs Bunny valora la trayectoria y las simpatías que despiertan personajes del cine, la televisión y los cómics, sin importar la fecha en la que fueron creados. Así se valoran desde clásicos como Popeye o Félix el gato -nacidos ambos en 1920- a creaciones de última generación como Powerpuffs o Spongebob, que triunfan entre los niños americanos.