Muere el pintor Eduardo Úrculo, víctima de un ataque cardíaco

M. Lorenci / T. G. Yebra MADRID

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Dueño de un estilo derivado del pop, cultivó el expresionismo negro y el neocubismo El pintor vizcaíno falleció despuésde un almuerzoen la Residenciade Estudiantes

31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El pintor, escultor, grabador y escenógrafo Eduardo Úrculo, uno de los más relevantes y singulares creadores de la plástica española contemporánea, falleció repentinamente ayer, a los 65 años, en Madrid. Úrculo fue víctima de un ataque cardíaco que le sobrevino cuando tomaba parte en un almuerzo en la Residencia de Estudiantes, según confirmaron fuentes de la institución. El pintor venía padeciendo problemas cardíacos y había sido operado del corazón en varias ocasiones. Su repentina muerte conmocionó al mundo de la creación plástica, que perdía a uno de su más singulares y queridos creadores. Había estado en un almuerzo de amigos. Riendo y gastando bromas, como siempre. Hacia las 1.30 de la tarde, en el porche de entrada, se sintió mal y cayó fulminado al suelo. El director de la Residencia de Estudiantes, José García Velasco, presenció la escena a muy pocos metros. «Había sido una comida muy agradable. Yo estaba fuera del edificio, diciéndole adiós a un amigo, cuando, de repente, a través de la cristalera del porche, vi a Úrculo desvanecerse. Enseguida le atendió un médico amigo que había estado con nosotros, el doctor José Sancho Rof, pero no pudo hacer nada. Había sufrido un infarto masivo. Nos dijo que se fue sin enterarse». En el acto La ambulancia del 061 acudió en un suspiro, pero los sanitarios sólo pudieron corroborar lo que ya había certificado el doctor Sancho Rof. A las 19 horas llegaba una ambulancia que trasladó el cuerpo hasta el Instituto Anatómico Forense para practicarle una autopsia. A la comida había asistido la candidata del PP a la presidencia de Madrid, Esperanza Aguirre, pero se marchó antes de que ocurrieran los hechos. La ex mujer del pintor, Victoria Hidalgo, y el hijo de ambos, Joan, fueron avisados y se presentaron de inmediato.Vizcaíno de Santurce, donde nació en 1938, divorciado y con un hijo, casi autodidacto en su tardía formación, Úrculo era uno de los artistas españoles más comerciales y con más cartel fuera del país. Su última exposición se inauguró hace poco en Pekín, con asistencia del propio pintor y la reina Sofía. Era, según el propio artista, un repaso a sus últimos intereses plásticos «pasados por una mirada cubista».Dueño de un estilo y una iconografía tan personales como reconocibles, sus imágenes de maletas y sombreros, sus figuras sin rostro y de espalda al espectador, hacían claramente identificables los coloristas cuadros de este pintor que transitó por muchos estilos. Desde sus inicios en el expresionismo negro, recaló en la inspiración pop sin dejar su veta neocubista de los últimos años. Su pintura toma elementos del grafismo y del cómic que tradujo a sus escenografías teatrales. Expresionismo social En 1948, dejó el instituto para trabajar como ayudante de topógrafo en una empresa minera. Ya se interesaba por el dibujo. Se trasladó a Madrid con una beca en los 60 y asistió a la Academia de Bellas Artes y en la Escuela Nacional de Artes Gráficas. En esa época reflejó en su obra los suburbios obreros y ambientes fabriles dentro de la denuncia y el expresionismo social. Saltó a París y, en 1962 retornó al expresionismo figurativo sin renunciar a sus inquietud social. A mediados de los 60, su pintura social entró en crisis. Comenzó a viajar por Europa y asistió a una antológica del pop art americano, lo que hizo que su credo plástico derivase hacia el pop y cambiase el óleo por el acrílico. En los 70, su obra adquirió una fuerte componente erótica.